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La Verdad del Sureste

La Controversia

¿Cuál satisfacción?



 
Doña Juanita tuvo que caminar varias cuadras, con ella llevada en una bolsa de morral la licuadora que le habían regalado vecinos el día de las madres, hace 3 meses y medio.
    Al querer cruzar la calle un taxista insolente casi la atropella. 
    ---¡Estúpido!---, le gritó doña juanita. Fue la única satisfacción que le quedó, gritarle por lo menos un insulto.
    Al lado de ella pasó troneteando un triciclo cargado con dos personas, el tripulante era un jovencito que apenas y podía mover el vehículo.
    El sol era abrasante, doña juanita tenía la frente llena de sudor. Y aunque su sombrilla floreada de colores morados y azul la protegían de los rayos solares directos, el calor la golpeaba.
    Ella llevaba un objetivo. Ya solo le faltaban tres cuadras para llegar al lugar que tenía puntualizado.
    El taxista que casi atropella a doña Juanita, se estacionó en la parada y expresó su gran inconformidad, mentando madres por no haber subido a ninguna pasaje ya tenía un buen rato, dijo. ---¡Hoy nadie quiere subir al taxi!---, expresó. 
    ---¡Lo mismo estamos todos!---, le comentaron otros choferes, cada día esto se pone duro, no hay dinero.
    Su distracción del taxista por la que casi atropella a doña Juanita, era porque venía metido en su mundo de preocupaciones. En su casa su niño enfermo, no había dejado mucho para la comida, pero había que comprar medicina. Su esposa tenía que decidir entre comprar algún medicamento o un poco de comida.
    ---¿Y tú no estudias?---. Preguntaron los pasajeros al joven triciclero, que apenas se veía contaba con unos 17 o 18 años, si no menos; todo flaco, desnutrido y mal vestido.
    ---¡No!. A mi papa no le alcanza para que yo siguiera estudiante, tuve que salirme del tecnológico, solo estudié el primer semestre de ingeniería mecatronica, pero ya no hay dinero---. Platicó el triciclero a las personas que llevaban.
    Ahí los pasajeros se enteraron que el padre del triciclero era trabajador de Pemex, y que al llegar la reforma del PRI con Peña Nieto, fue cortado de su trabajo también como miles en el Estado y en el país. Ahora su papá también tripulaba un triciclo en el área del mercado.
    La pareja que viajaba en el triciclo eran de una villa cercana a la cabecera municipal. Habían salido del hospital sin ningún éxito. Ellos estaban desde la mañana esperando que les dieran consulta, y cuando al fin lo lograron, el médico les dijo que para la enfermedad que presentaba la señora no había cobertura por parte del seguro popular. Antes, con el servicio médico que les proporcionaba la compañía donde él trabaja, le cubría los medicamentos para su esposa, pero la compañía tuvo que recortar personal al llegar la reforma energética del PRI con peña Nieto.
    ---Buena tardes---, dijo doña Juanita al llegar a la negociación de empeños. Sintió la frescura en cara y cuerpo, el clima estaba agradable. Ella volvió a salir de inmediato, para esperar un poco que la sofocación  le bajara para que no fuera a hacerle daño en su salud por el golpe de frio del aire acondicionado. Ella sabía que no tenían dinero ni para comer, menos para poder ir al médico si se enférmemela.
    Volvió a entrar. ---Buenas tardes---. Dijo. ---Buenas tardes---. Le respondieron.
    Se dirigió a una joven que le prestaba atención, y le pregunto si aceptaban por empeño la licuadora que llevaba en su morral.
    La empleada tomó la licuadora en sus manos, la observó por diversos lados. La conectó para ver por segundos la funcionalidad del motor. La dejó en el escritorio, y le dijo a doña Juanita.
    ---Solo le podemos dar ciento cincuenta pesos por esta licuadora, y pagaría de interés la cantidad de ………----.
    Fue duro para Doña Juanita que por su licuadora no le dieron más. Pero eso les alcanzaba para comer ese día, y tal vez, si estiraban el sobrante de la comida comerían al día siguiente.
    No pudo comprar mucho, el costo de la comida es ahora muy alto por el aumento a las gasolinas que ha decretado el PRI en el gobierno con Peña Nieto.
    Ella y su esposo son solos, nunca pudieron tener hijos. Por eso sus gastos son sufragados por ellos mismos. Y para colmo,  Su esposo fue despedido del trabajo, al igual que muchos, debido a los recortes laborales recientes que se han generado en el país.
    Pero todo esto no le ve el gobierno priísta de Peña Nieto, quien todavía asegura que el país está bien. Y para colmo, el INEGI ha publicado un sondeo que dice hizo a los mexicanos, en donde presumen que los mexicanos dicen que están satisfechos con el tipo de vida que llevan desde que llegó Peña Nieto y el PRI al gobierno.
    Claro, se puede entender que el INEGI solo preguntó a los diputados y senadores, o tal vez a la alta burocracia política, porque solo ellos si están muy bien con la vida que llevan; ¡y cómo no, si ellos se están auto pagando millones de pesos al año, mientras el pueblo se queda sin trabajo y ahora en pobreza!.
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Controversia Radio 104.9 FM, a las 3 pm.
TW: @tilovargas
FB: Tilo Vargas
 

 

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