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La Verdad del Sureste

corre la voz

NO PODRÁN COMPRAR Y CALLAR AL PUEBLO


Hay que romper el silencio. El PRI se quiere apropiar nuevamente de los espacios informativos y de opinión. Cree que “llegó la hora” de abrirse camino para su retorno al saqueo. Por eso hay que correr la voz. Fijarse bien en los embozados que en realidad tienen el corazón tricolor madracista, andradista o granierista.
    Retomo unas palabras de Andrés Manuel López Obrador dichas durante la campaña de 1988, aquel histórico inicio de la debacle del PRI en Tabasco:
    “…el pueblo de Tabasco tiene un instinto certero y siempre se mantuvo a la altura de las circunstancias. Nos arrebataron los medios para defendernos, pero no pudieron silenciarnos por completo: de boca en boca, la verdad se abrió paso y hasta el más apartado rincón del estado se supo de los nobles propósitos de nuestra causa…”
    Así es ahora. Hay que impedir que el silencio y la manipulación le dejen la vía libre a los Evaristo Hernández, Humberto Mayans, Roberto Madrazo, Floricel Medina y todos los herederos de sus mañas y ambiciones.
    Le cuento. En septiembre de 1988, en la casa del conocido locutor priista Luis Illán Torralba, un furibundo anticomunista, se realizó una reunión en la que Roberto Madrazo y Humberto Mayans dijeron a los periodistas que era necesario cerrar los espacios informativos y contrarrestar al Frente Democrático Nacional y a López Obrador en Tabasco. Casi todos cerraron filas. Sólo se mantuvo en su trinchera Jesús Sibilla, padre. Comenzó a gestarse lo que sería La Verdad del Sureste, como una opción para la sociedad que se organizaba.
    Desde aquel tiempo se podía ver que era explicable y justificado que la gente marginada, empobrecida, tomara todo lo que los candidatos con dinero repartían en las campañas electorales. Pero lo que se dijo desde un principio es no tenían por qué vender su voto. Es por la dignidad de quienes elección tras elección se negaron a venderse aunque aceptaran una playera, una gorra, un molino o lo que fuera, logramos la alternancia. Defendieron su libertad y la nuestra. Por ellos pudimos sacar al PRI de la Quinta Grijalva y ahora los vamos a sacar de Los Pinos. Este movimiento no se acabó en el 2000, ni en el 2006, ni se acabará en el 2015.
Hay que correr la voz: las urnas del 7 de junio son apenas uno de tantos pasos que tenemos que dar. Importante sí, pero va mucho más allá. Lo que importa es la unidad de los de abajo.

 

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