Corre la voz
Andrés Madrigal y la impunidad de Madrazo
Hay que correr la voz. El PRI está acostumbrado a la impunidad como nos los recuerda la historia de un personaje obscuro pero que se mantiene vigente en la política tabasqueña: Andrés Madrigal Sánchez, el hombre que siendo procurador estatal protegió a Roberto Madrazo. Sigue presente, aunque en las sombras.
Releo mis apuntes: En las elecciones de 1994 Andrés Manuel López Obrador denunció no sólo el fraude cometido por Roberto Madrazo sino que presentó las llamadas “cajas de la ignominia” en las que documentó los gastos de la campaña del PRI para imponer a Madrazo Pintado en la gubernatura.
AMLO presentó 12 cajas de documentos originales con recibos de gastos. Los archivos que fueron hallados en la casa de Ana Bertha López, directora de contabilidad del PRI tabasqueño: más de 235 millones de pesos facturados. Lo permitido eran 5 millones. Un derroche en el que hubo aportaciones masivas de Carlos Cabal Peniche y otras fuentes nada recomendables.
La Procuraduría General de la República (PGR) consideró que estaba comprobado un exceso en los gastos de campaña de Madrazo Pintado. Era procurador Antonio Lozano Gracia, del PAN. Fue entonces cuando el propio Madrazo Pintado, el líder del Congreso Pedro Jiménez León y Madrigal Sánchez presentaron una controversia constitucional para evitar que las autoridades federales investigaran el derroche de recursos. De esta manera lograron que los expedientes fueron enviados a Tabasco donde un empleado del ya entonces gobernador tenía que resolver el caso. Era una burla anticipada. El “procurador” Andrés Madrigal Sánchez simplemente le dio “carpetazo” a la denuncia. Había que proteger al jefe.
El señor Madrigal Sánchez sostuvo en un argumento cantinflesco: “El dictamen de la PGR respecto al presunto exceso en el gasto de campaña de Roberto Madrazo es una apreciación errónea de la propia PGR, y en caso de que hubiera ocurrido, no constituye delito alguno”.
En aquel tiempo Pedro Jiménez era líder del Congreso y rechazó que se integrara una fiscalía especial: “las acusaciones del procurador general de la República es algo que no nos preocupa, que no nos quita el sueño, no hay delito que perseguir”. Julio de 1996.
Madrigal Sánchez dio por concluidas las diligencias relacionadas con la denuncia. Sostuvo que por el “carácter atípico” de los hechos denunciados no había delitos de peculado de recaudación fiscal y uso indebido de atribuciones y facultades. El dirigente estatal del PRI era Manuel Andrade
El director de averiguaciones previas designado “agente especial” para revisar la documentación sobre los gastos de campaña de Madrazo Pintado era Héctor Hernández Carbonell. Pasaron a la historia de las cajas de la ignominia. Hay que correr la voz porque estos tenebrosos personajes quieren regresar…pero no lo que se llevaron, sino que quieren regresar por más.