Corre la voz
EL VOTO CUESTA MUCHO, NO LO ANULES
Hay que correr la voz para que la gente vaya a votar. Que no desperdicie la oportunidad y que tampoco venda su voto. Obtener el derecho a votar no fue fácil. No fue un obsequio, fue una victoria popular. Para lograrlo fueron necesarias revoluciones, sacrificios, mucha convicción. Ahora que tanto se habla de anular el voto, me parece que eso únicamente beneficiará a quienes tienen el poder, en especial al PRI.
Imagínese que para que las mujeres pudieran votar en México tuvieron que pasar casi 150 años después de la Independencia de México. Apenas lograron el reconocimiento de ese derecho en julio de 1955. Y para que en Tabasco se reconociera el derecho del pueblo a elegir autoridades de manera democrática tuvo que hacerse una lucha larga que comenzó en 1988 con el Frente Democrático Nacional.
Aquí hemos recordado cómo se realizaron caminatas, huelgas, plantones, mítines, para que los gobiernos reconocieran los triunfos de la oposición. A duras penas reconocieron al pueblo el triunfo en las alcaldías y fue hasta el 2012 cuando ya no pudieron apagar con el fraude la esperanza de quienes votaron masivamente por otro proyecto político.
Fue la votación masiva la que cambió las cosas. Aunque se había ganado la gubernatura desde mucho antes, sólo hasta que ya no les alcanzó el fraude reconocieron en triunfo.
Antes, los gobiernos del viejo PRI anulaban los votos del pueblo. Como ellos manejaban a su antojo las elecciones y sólo había un partido que lo dominaba todo podían inventar votantes y eliminar los votos de la oposición. No había necesidad de que nadie llamara a anular el voto, lo hacían ellos solitos. Ahora se trata de darle un valor al derecho a elegir.
Por eso es necesario correr la voz. Hay que votar libremente. Es un derecho del pueblo.