El cáncer infantil representa uno de los desafíos de salud pública más críticos a nivel global y nacional.
Aunque las cifras pueden parecer alarmantes, existe una realidad esperanzadora: hasta el 80% de los pacientes diagnosticados a tiempo logran curarse.
Sin embargo, la clave del éxito médico no reside solo en los hospitales, sino en la observación constante dentro del hogar.
El panorama nacional: Un llamado a la acción
En México, el panorama presenta un contraste importante. Cada año se registran, en promedio, entre 5 mil y 6 mil nuevos casos de cáncer en menores de 18 años.
Lamentablemente, esta enfermedad se ha consolidado como la primera causa de muerte por enfermedad en pacientes de entre 5 y 14 años de edad.
El mayor obstáculo actual es el tiempo. Actualmente, el 75% de los casos en el país se detectan en etapas avanzadas, lo que reduce drásticamente las posibilidades de un tratamiento efectivo.
Esta demora suele deberse a que las señales de alerta pasan desapercibidas o se confunden con padecimientos comunes, retrasando la llegada a las unidades médicas.
La cédula de detección: Una herramienta que salva vidas
En México, 75% de los casos de cáncer infantil se detecta en etapas avanzadas; la observación en casa puede marcar la diferencia.
Para combatir este retraso, la Secretaría de Salud hace un llamado a la población tabasqueña para conocer y aplicar la Cédula de Detección de Signos y Síntomas de Cáncer Infantil.
Este cuestionario, que normalmente es aplicado por profesionales de la salud en las clínicas, ha sido puesto a disposición de los padres de familia para que actúen como el primer filtro de seguridad.
Su objetivo es identificar de manera temprana señales de riesgo que podrían pasar desapercibidas en el día a día.
Signos de alerta: ¿Qué debemos observar?
La aplicación de esta herramienta permite identificar cambios físicos y síntomas generales que requieren atención médica inmediata, tales como:
- Síntomas Generales: Pérdida de peso inexplicable, fiebre persistente o recurrente sin causa aparente, fatiga extrema que no mejora con el descanso y sudoraciones nocturnas intensas.
- Señales Físicas: Aparición de bultos o masas (especialmente en abdomen, cuello, pecho, pelvis o axilas), hinchazón dolorosa o persistente, y palidez inexplicable.
- Alertas Neurológicas y Visuales: Dolores de cabeza frecuentes y severos, vómitos matutinos, cambios repentinos en el comportamiento o pérdida de habilidades ya adquiridas. Un signo clásico es el reflejo blanco en la pupila (leucocoria), que puede indicar retinoblastoma.
- Otros Factores: Moretones o sangrados frecuentes (nariz, encías o piel) y dolor articular constante.
¿Cómo acceder a esta herramienta?
La prevención está al alcance de un clic. Los padres y tutores pueden consultar y descargar la Cédula de Detección a través de los canales oficiales:
- Sitio Web: tabasco.gob.mx/salud
- Redes Sociales: Cuentas oficiales de la Secretaría de Salud de Tabasco.
La Secretaría de Salud enfatiza que, ante la presencia de cualquiera de estos síntomas, se debe acudir de inmediato a la Unidad de Salud más cercana. En la lucha contra el cáncer infantil, cada día cuenta. ¡La detección oportuna es la mejor medicina!
