DEBERÍA ENTRARLES TODO… EL RIGOR DE LA LEY
Los excandidatos a puestos de elección popular y los partidos que los postularon, hoy comienzan a pujar: no pueden comprobar de dónde les llegó el dineral que gastaron en sus desastrosas campañas y en propaganda de los candidatos; mucho menos podrán demostrar el origen lícito en sus gastos para compra de votos. Ahora es cuando han de comprobar que iban limpios; lo cual todos sabemos que NO. Con absoluta certeza tanto pri como pvem, no podrán probar legalidad.
Más álgida y ríspida la tienen los excandidatuchos perdedores a las presidencias municipales, que, creyendo que con dinero podían ganar la elección, pidieron prestado dinero en millonarias sumas a financistas (desconocidos por los ciudadanos y también por las autoridades electorales) que a cambio, les pidieron se les concesionaran contratos de obras o se les privilegiara económicamente con negocios durante el periodo ce “gobierno” de tales candidatos perdedores.
Algunos de esos “financistas” de sus perdedoras candidaturas, habilidosos, les hicieron firmar a estos candidatuchos perdedores sendos pagarés con buenas comisiones y réditos sobre el capital del préstamo; a otros candidatos perdedores, sus “financistas” les obligaron a firmar contratos de hipotecas de bienes –mal habidos la mayoría de ellos- que los perdedores ostentaban como suyos o que a trasmano -vía testaferros- poseían. Tales perdedores, no sólo perdieron la elección a presidente municipal sino están a punto de perder sus bienes mal habidos hipotecados y otros han de pagar los préstamos y sus elevados réditos a sus “financistas”.
Estos excandidatos perdedores, ahora tienen que pagar lo que les prestaron o las cantidades abultadas en que se materializaron los servicios que les prestaron sus financistas.
Además, y eso es lo más duro y grueso, tienen que probar cuánto gastaron, en qué lo gastaron y de dónde salió el dinero, así como cuál fue el destino del dinero del financiamiento público. Evaristo Hernández o Miguel Moheno, Mariano Cano o Rodrigo Rivera, o Rosalinda López Hernández ¿de dónde sacaron tantos millones de pesos para sus ostentosas y desastrosas campañas? Les va entrar todo, y duro… el rigor de la ley, y no precisamente por el lugar donde les hacen cosquillas.
Peor aún, personajes tan desprestigiados como Delia María Montejo, quien durante el tiempo en que Granier Melo le designó como Directora General del Registro Civil, fue acusada públicamente por vender todo tipo de servicios en esa Dirección sin reportar tales ingresos a los municipios y al Estado, dinero que luego usó para su candidatura y campaña a diputada local, donde estrepitosamente perdió (algunos comentan que porque en su campaña ponía su nombre y no su alias –le apodan “Sapo Macho”-). Tenga la certeza que el dineral que desvió de la venta ilegal a diestra y siniestra de actas de nacimiento, “dispensas” de matrimonio y venta de formatos de quintuplicados incluso a centro y sudamericanos no le iba a alcanzar para pagar tan estrepitosa campaña, así que las preguntas son: ¿De dónde sacó dinero para la campaña? ¿Quién le dio prestado dinero y de qué origen es tal dinero? ¿De dónde iba a sacar dinero para pagar los cuantiosos préstamos?
Estos candidatos perdedores acusan a todos de su estrepitoso fracaso. Presionan, incluso ante las puertas de la Quinta Grijalva a ver si alguien –incluido el Gobernador- les da dinero para pagar las deudas contraídas por estos candidatillos perdedores y solventar sus préstamos y sus ilegales gastos de campaña.
Llama la atención la desesperación con la que actúan; como si pendiera sobre ellos alguna presión superior que incluso ponga en peligro sus vidas. Y quizá sea lógico estén asustados, más si los “financistas” que les prestaron dinero en abultadas cantidades son “amigos” de la delincuencia organizada o “satélites” del crimen pesado. Por ello las preguntas a estos candidatos perdedores son: ¿De dónde sacaron dinero para sus campañas? ¿Quién o quiénes les dieron prestado dinero y de qué origen es tal dinero? ¿De dónde iban a sacar dinero para pagar los cuantiosos préstamos?
Ellos afirman tienen datos o información de que hubo fraude electoral, lo cual ya debieron hacer valer ante las autoridades competentes electorales para que éstas lo decidan, Y si tienen esos datos, han de probar que no fueron ellos, los candidatos perdedores quienes realmente hicieron las trapacerías y porquerías, y probar que ellos no trataron de hacer triunfar el fraude. La mayoría de los tabasqueños sabemos que tienen un pésimo historial y que son señalados, persistentemente, como delincuentes electorales.
Fíjese bien. Son tan delincuentes electorales que ahora, un mes después de la jornada electoral piden que intervenga a su favor el Gobernador, como si el Titular del Poder Ejecutivo fuese autoridad jurisdiccional electoral. ¿Cómo piden ahora que el Titular del Poder Ejecutivo accione para que se decida una elección cuyos resultados ya fueron decididos por los votantes? El Gobernador del Estado no es autoridad electoral, ni para organizar la elección ni para dirimir las controversias electorales.
Ese tipo de acciones antidemocráticas como las que piden los candidatos perdedores son las que usó por décadas el pri; un mugroso presidente de la república se permitía decidir en lugar del votante, y torcer el sentido del voto para darle tortura a la elección y acomodar a su amigo, socio o miembro de su mafia.
Candidatos perdedores: ¿no es muestra de que ustedes viven el en fraude el pretender que una autoridad que no es competente para ello –el Poder Ejecutivo-, intervenga en un proceso electoral ya sentenciado por el elector y que debe de resolver en última instancia la autoridad jurisdiccional electoral?
La tienen ríspida y álgida. No es fácil revertir una fama bien ganada de ladrones, corruptos y defraudadores electorales. Y sus acciones desesperadas son muestra de que viven en la ilegalidad y que desean que triunfe el fraude.