• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 26 de Febrero de 2026

DESDE ABAJO

Rodríguez Prats, un gurriista enfermo de verborrea *Obsesionado contra AMLO y ahora contra May, anhela los viejos tiempos

Publicado el:

Alejandro Hernández


Todos los lunes, los que escuchamos el noticiero vespertino de la XEVT para enterarnos de las noticias del día, tenemos que chutarnos los “análisis” sesudos del panista Juan José Rodríguez Prats.
Sus intervenciones, generalmente son para criticar, sin más argumento que su resentimiento, al presidente Andrés Manuel López Obrador y a su gobierno. Todo lo que haga o diga el mandatario es cuestionado por este pintoresco personaje, que indudablemente se quedó anclado en el pasado.
El recién concluido proceso interno de Morena le dio pie para descalificar al ganador de la coordinación estatal de los Comités de Defensa de la Transformación en Tabasco, Javier May Rodríguez.
Le resta méritos a su victoria aplastante. Como si los actuales fueran los tiempos del PRI autoritario, que imponía candidatos mediante el dedazo, se atreve a decir que la contienda interna fue una simulación, que Javier May fue impuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador.
Le escamotea criterio propio al extitular de Fonatur al señalar, con esa vehemencia que lo caracteriza, que si gana la gubernatura López Obrador le dará órdenes cuando pase a retiro en su rancho de Palenque.
Su verborrea es conocida. Abruma con tanta palabrería que suelta como ráfagas. Cree que la suya es una verdad absoluta, irrebatible, cuando en realidad solo refleja su decadencia política, lo resentido que está por no gozar de las mieles del poder, como cuando fue un efímero secretario de Gobierno en el interinato de Manuel Gurría Ordóñez.
¿Por qué lo destituyo el tristemente célebre Tío Nelo? Por la sencilla razón de que no tuvo la capacidad para conducir la política interior en el estado. No funcionó como operador ni como interlocutor. Pero hoy, sin el menor empacho, se atreve a decir que Javier May “no tiene una idea de cómo gobernar a Tabasco”.
Esa expresión refleja un menosprecio a la capacidad intelectual de Javier, que solo repara en su origen humilde, sin tomar en cuenta la trayectoria política del coordinador estatal, la cual echa abajo esa apreciación clasista y racista de Rodríguez Prats.
A Comalcalco le fue muy bien las dos veces que fue alcalde, responsabilidades que jamás tendrá el panista, porque cuando buscó ser gobernador los tabasqueños le dijeron que no, le negaron el voto.
Javier May no tiene nada qué demostrar, tiene todos los merecimientos para ser gobernador de Tabasco. Es un político honesto, trabajador y responsable y eso lo sabe la militancia y los tabasqueños, por eso ganó la encuesta. Con él en la gubernatura a Tabasco le irá muy bien.
Sabe lo que se tiene que hacer para sacar adelante a la entidad y es la mejor garantía de que habrá continuidad en el proceso de transformación iniciado por el presidente López Obrador.
Morena y el futuro candidato a gobernador les sacan mucha ventaja a los partidos y posibles contendientes de la oposición que han sido medidos por empresas encuestadoras. No necesita de las artimañas del PRI para “comprar” y “sobornar” a los tabasqueños para ganar la elección de 2024, como el venenoso comentario de Rodríguez Prats sugiere en su participación radiofónica del lunes pasado.
Los que están acostumbrados a jugar sucio, a violentar la voluntad popular son ellos, priistas y panistas y ejemplos abundan. Nada más le recordamos al llamado “grillo loco”, que en el 2006 Felipe Calderón se robó la presidencia de la República.
Hace tiempo que Rodríguez Prats perdió el rumbo, el sano juicio. Hoy está convertido en un merolico que despotrica sandeces y se cree sus propias mentiras, porque a nadie engaña con esas patrañas.