• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 26 de Febrero de 2026

Desde abajo

LA CFE, LAS TARIFAS Y EL OPORTUNISMO

Publicado el:

Alejandro Hernández


Si algo ha caracterizado a Lorena Beaurregard de los Santos y a personajes como Juan Molina y Floricel Medina, ha sido su oportunismo político. Eso es más evidente en tiempos electorales: sacar raja política al costo que sea. En algunos casos se disfrazan de sociedad civil para ocultar los intereses políticos y mezquinos.
Beaurregard se montó en una asociación de papel denominada Frente Cívico Nacional, Capítulo Tabasco, para pescar una posición con miras a las elecciones del próximo año. Usó ese membrete para tratar de posicionarse en el ánimo de la gente lanzando falsas acusaciones en contra de adversarios políticos.
Acusó al precandidato único de Morena de incurrir en actos anticipados de campaña y exigió al IEPCT le negara el registro para contender por la gubernatura. Sin ningún sustento legal, llamó a Javier May Rodríguez delincuente electoral.
Como sabe que él es el rival a vencer en los próximos comicios, con un estilo pendenciero trató de inhabilitarlo como candidato. Su estrategia resultó fallida.
La autoridad electoral desestimó esas acusaciones por inexistentes. Simplemente se trataba de un señalamiento mediático para acaparar los reflectores de una política ansiosa de poder. Esa actitud belicosa tenía un propósito: estar en las papeletas de la elección de 2024.
Al tiempo que desplegaba la estrategia mediática en contra de May Rodríguez, la exdiputada del PRI, en su calidad de presidenta del FCN en Tabasco, realizaba labor de proselitismo a favor de la precandidata presidencial de la coalición Fuerza y Corazón por México, anteriormente denominada Frente Amplio por México, Xóchitl Gálvez.
Toda esa faramalla era para congraciarse con los partidos que integran esa coalición, PRI, PAN y PRD, a fin de que le vieran méritos para postularla a un cargo de elección popular.
Su oportunismo rindió frutos: Acción Nacional la designó su precandidata externa a la gubernatura. Lo malo que aquí en Tabasco ese partido no tiene ni registro y su militancia apenas supera los 600 miembros.

UNA BANDERA
GASTADA
Ahora bajo su doble condición de precandidata y presidenta de una asociación balín se lanza con todo y contra todo. Encontró en los cobros excesivos de la CFE por el consumo de energía eléctrica del bimestre octubre-noviembre, periodo en el que hubo un inusual aumento de la temperatura y un enredo en los cobros, la oportunidad de llevar agua a su molino.
Le pidió a los usuarios inconformes a pagar solo lo que consumieron de luz en el bimestre pasado y acusó al gobierno estatal de no haber pagado los 400 millones de pesos de subsidio en temporada invernal a la CFE.
No hay que olvidar que en el gobierno de Andrés Granier Melo, como secretaria técnica fue la creadora e impulsora del famoso “Acuerdo Solidario Compensatorio por Tabasco”, fallido intento de resolver el problema de la resistencia civil y los adeudos millonarios a la Comisión Federal de Electricidad.
Ese acuerdo no fue más que una tomadura de pelo, un engaño para darle atole con el dedo a la gente que reclamaba en ese entonces una tarifa preferencial y justa, así como la exigencia de borrón y cuenta nueva de los pasivos que se venían arrastrando desde hace muchos años con la Empresa Productiva del Estado.
El 23 de noviembre de 2012, cuando ya fenecía el gobierno granierista y era público y notorio que ese dichoso acuerdo compensatorio había sido una artimaña, una más de las mentiras de esa administración, declaró al diario Rumbo Nuevo que esa medida “benefició a mucha gente”. En esa entrevista reconoció que “no era una solución de fondo”.
Tan no lo fue que el problema se agravó. Nunca hubo voluntad del gobierno granierista de resolverlo a fondo. En el gobierno de Arturo Núñez Jiménez tampoco se pudo resolver, fue hasta la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la Presidencia de México que se logró una tarifa preferencial, la 1F, y poner fin a la resistencia civil con el “Adiós a tu deuda”.
Lorena Beaurregard de los Santos es de la clase de políticos acostumbrados a lanzar la piedra y a esconder la mano. No actúa en procurar el bien común, sino en sacar la mayor rentabilidad política a las justas y genuinas exigencias ciudadanas.
Cuando tuvo la oportunidad de hacer algo bueno por Tabasco, falló a la hora buena. No hay nada digno de resaltar en su desempeño como secretaria técnica y diputada del PRI.
Más bien aprovechó esa posición para distanciarse del gobierno del que formó parte y congraciarse con el que iba a suceder a Granier en la gubernatura. Son historias conocidas, pero no está por demás recordarlas.