• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 26 de Febrero de 2026

Desde Abajo

Los reflectores y el oportunismo, la antipolítica

Publicado el:

Alejandro Hernández


Lorena Beaurregard está deseosa de reflectores ante su fallido llamado a los ciudadanos de no pagar las tarifas excesivas que la CFE está cobrando en los recibos de luz a los tabasqueños en temporada invernal.
La precandidata externa del PAN a la gubernatura no tuvo respuesta ciudadana. No se sumaron a esa rebelión que le quiso armar al gobierno estatal con claros fines electorales. Queda demostrado que su poder de convocatoria es nulo. No tiene peso ni autoridad moral para adjudicarse un justo reclamo ciudadano, porque ven en esa actitud un cínico oportunismo.
Y como esa estrategia le falló, ahora quiere treparse al tren de su contrincante de Morena, Javier May Rodríguez. Como si fuera una figura pública de conducta intachable emplaza al exdirector de Fonatur a que le siga su juego, porque no es otra cosa su postura.
Lo retó a que fuera este martes al programa noticioso “Telereportaje”, para que vayan juntos a ver al gobernador Carlos Manuel Merino Campos y les diga si su gobierno pagó o no el subsidio a la CFE para que en la entidad los usuarios sigan teniendo una tarifa subsidiada durante todo el años y no sólo en verano.
Ya parece que Javier May se va a prestar a semejante juego de la todavía priista con el que solo busca llevar agua a su molino, como si el precandidato único de Morena no tuviera nada que hacer y solo estuviera echado en la hamaca.
Todo este circo armado por la precandidata externa del PAN es porque no aparece en las encuestas, está años luz de Javier May. No tiene la más mínima posibilidad de ganar la gubernatura, sobre todo con un partido que tiene más dirigentes que militantes.

IMPOSICIÓN
“DEMOCRÁTICA”

Lo que sí está más que claro es que Lorena Beaurregard es una imposición de la dirigencia nacional del PAN.
El proceso interno panista es una farsa, pues a pesar de que la doctora Silvia Cano se registró como precandidata a la gubernatura, la elegida será ella, porque es facultad de la Comisión Nacional de Procesos Electorales designar a los candidatos a puestos de elección popular conforme a la convocatoria que emita ese partido.
Inclusive, la exdiputada local del PRI reconoció ayer, durante la entrevista en Telereportaje, que será designada candidata a la gubernatura, pero luego matizó de que “no sería prudente decirlo en esos términos, pero hay una invitación” del PAN para que sea su abanderada a la gubernatura.
Esa es la política demócrata, la que señala la paja el ojo ajeno, pero no la viga en el suyo. Acusa a otros partidos de simular procesos internos y ella es producto de eso que tanto critica. La congruencia no se le da.
Tiene el sueño guajiro de ser la candidata común de los partidos de oposición que forman parte de la coalición Fuerza y Corazón por México, que integran el PAN, PRI y PRD. Quiere que cierren files no en torno a ella, sino a “una causa”.
Según ella la sucesión en Tabasco no está definida a favor de Morena, sino que la oposición tiene posibilidades de ganar la gubernatura en 2024. Creo que la priista no ha visto las encuestas. Habrá que enseñárselas para que se baje de la nube en que está.
Todos los estudios de opinión difundidos recientemente en Tabasco ubican a Morena muy por encima del resto de los partidos.
Tiene poco más del 60 por ciento de la intención del voto y toda la oposición junta no supera ni el 15 por ciento. Ya no digamos si se comparan los candidatos. Ahí no hay nadie que le haga sombra a Javier May. Solo en su fantasía, Lorena Beaurregard es competitiva.