La candidata presidencial del bloque opositor aprovechó que le abrieron los micrófonos en una conocida estación radiofónica para señalar y supuestamente enjuiciar, desde los prejuicios. Solo repitió versiones periodísticas carentes de credibilidad.
Fue, digamos, una entrevista amistosa para la abanderada de la coalición denominada “Fuerza y Corazón de México”, que integran el PRI, PAN y PRD. Ese trato amable a la panista contrastó con la rijosidad mostrada a Claudia Sheinbaum, cuando la entrevistaron durante el proceso interno de Morena.
Y si en la cabina la entrevista transcurría sin sobresaltos ni preguntas incómodas, en las inmediaciones de la estación radial era otro el panorama. Muy cerquita, sobre el cruce de Ruiz Cortines y Paseo Tabasco, se desplegó una gran manta que contenía una frase lapidaria: “Xóchitl corrupta”.
La referencia era, entre otras corruptelas, por los acuerdos en lo oscurito que pactaron el PRI y el PAN para repartirse el botín luego de ganar las elecciones de Coahuila y que el gobernador priista, una vez en el cargo, desconoció.
NI ENTERADA, ASEGURA
En ese documento exhibido por el propio dirigente nacional panista, Marko Cortés, se había convenido que al PAN le tocaría su mochada de poder. Ese reparto incluía hasta notarías y el instituto de transparencia, esto es, para que sus corruptelas no salieran a la luz pública.
Xóchitl Gálvez dice que no estaba enterada de esos enjuagues, pero resulta que uno de los que firmó ese pacto es Armando Tejeda, operador político de la precandidata presidencial opositora, de modo que resulta raro que no se haya enterado, quien por cierto arribó a tierras tabasqueñas en vuelo privado proveniente de Campeche, con el argumento de que no había vuelos comerciales directos a Villa.
Sus eventos estuvieron desangelados, poco concurridos. Le atribuyeron a la lluvia la escasa asistencia, pero lo cierto es que los tabasqueños, en su gran mayoría, no respaldan a un proyecto que pretende el retorno de los privilegios y la corrupción de los gobiernos del PRI y del PAN.
La gente se ha dado cuenta que el PRIAN representa la vuelta al pasado, el saqueo de los recursos públicos, los moches, la exención de impuestos a los poderosos, el tráfico de influencias y muchos otros males que tenían a México en crisis permanente.
Con todo el dinero que se robaban hasta hace seis años, el gobierno de López Obrador construyó una refinería, dos aeropuertos, el Tren Maya, el Transístmico, se atendió la emergencia sanitaria provocada por el covid-19 y se financian los programas sociales, entre muchas otras cosas.
LA SOMBRA DE MADRAZO
En Tabasco su candidatura no pinta. El estado siempre se ha caracterizado por el liberal no conservador. Por algo es considerado el laboratorio de la democracia pese a pillos y corruptos que han mal gobernado la entidad, como Roberto Madrazo, Andrés Granier y Manuel Andrade. De partidos que ahora respaldan su cándida aventura.
A las expresiones de rechazo ciudadano a Xóchitl Gálvez, registradas durante su estadía en la capital tabasqueña, la dirigente estatal panista, Jamima Alonso Qué, salió con la puntada que se trató de grupos de choque de Morena. Quieren ocultar el sol con un dedo de que el PAN, junto con el PRI y el PRD, tiene un alto rechazo de la ciudadanía, basta ver las encuestas para percatarse de ello.
Aquí Xóchitl Gálvez solo tiene el 16 por ciento de la intención del voto, muy lejos de Claudia Sheinbaum, precandidata presidencial de Morena, quién tiene el 62 por ciento de las preferencias electorales.
En fin, a las urnas.
