DESDE ABAJO
La cuarta transformación y los retos de AMLO
El presidente electo Andrés Manuel López Obrador, fundador del movimiento democratizador que desde Tabasco logró llegar a todos los rincones de la República, ha propuesto a los mexicanos una “Cuarta Transformación” del país, en la línea de los esfuerzos emancipadores y de justicia que emprendieron los patriotas en la Independencia (1810), en la Reforma Juarista (1854-1876), y La Revolución (1910).
En esta “Cuarta Transformación” que impulsa Andrés Manuel, la acción individual y colectiva de los mexicanos será determinante. Para ello tenderemos que ser conscientes de lo que significa. Desde las diversas trincheras debemos informarnos, reflexionar y participar. Vigilar que no se desvíe el curso de este enorme esfuerzo.
Como saben los lectores de La Verdad del Sureste (el periódico de la sociedad civil), el líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), es un estudioso de la historia de México; en su actuar y pensar tiene como guía lo hecho por los grandes hombres de la Reforma Liberal encabezados por el prócer oaxaqueño Benito Juárez: la austeridad republicana, el amor a la Patria y el apego a la ley. A lo que agregaría el propio López Obrador un nuevo precepto que debe ser un principio progresista: por el bien de todos, primero los pobres.
En este sentido, AMLO ha dicho que como bien lo planteaba Juárez “nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”, teniendo como finalidad la justicia y el respeto a la dignidad de las personas.
Nuestro futuro mandatario también ha señalado que tiene el ideal de seguir el ejemplo de Francisco I. Madero, Lázaro Cárdenas, pero sobre todo Benito Juárez: “el mejor presidente que ha habido en la historia de nuestro país: un indígena zapoteco».
Benito Juárez es recordado por su férrea defensa de las instituciones republicanas, así como por un Estado laico, con la clara separación de la iglesia-Estado. Pero sobre todo se le tiene en la memoria histórica por haber encabezado la lucha por la soberanía nacional.
En las actuales circunstancias, la defensa de la soberanía se tiene que dar en todas las trincheras. Una fundamental es la soberanía popular, aquella que la Constitución garantiza como un sistema democrático que no sea solamente el ejercicio formal del voto sino una forma de vida. La democracia se tiene que reflejar en un acceso justo y equitativo a las riquezas nacionales.
La Cuarta Transformación en México tiene que llevarnos a cumplir el anhelo de quienes encabezaron las luchas de Independencia, de la Reforma y la Revolución. Habrá un gobierno legitimado por 30 millones de votos para lograrlo.