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La Verdad del Sureste

EN EL DESPEÑADERO


La magia de impartir clases a las nuevas generaciones consiste, entre otras cosas, en la posibilidad de sorprender a los alumnos con relatos que parecen surgidos de un cuento de hadas. El viernes le pedí a uno de mis grupos que me dijera cuál era el tipo de cambio del peso frente al dólar.
    Las respuestas no se hicieron esperar: que si 16.55 pesos por dólar, que si 16.67, que si 16.75, y otras por el estilo. Como les contesté que sus respuestas eran incorrectas, los más despiertos comenzaron a asociar el tipo de cambio con un banco en particular: -según el banco x, es de 16.55. Buen intento, pero equivocado.
    Dada la edad promedio de mis alumnos –alrededor de 20 años- ninguno de ellos recordaba o sabía que el 22 de junio de 1992 el gobierno de Carlos Salinas expidió un decreto por el cual se creó “una nueva unidad del Sistema Monetario de los Estados Unidos Mexicanos”, mismo que inició su vigencia a partir del 1º de enero de 1993 y mediante el cual se le quitaron tres ceros al peso. En su artículo primero, el decreto dispuso textualmente: “Se crea una nueva unidad del sistema monetario de los Estados Unidos Mexicanos equivalente a mil pesos actuales. La nueva unidad conservará el nombre de ‘peso’ y se dividirá en cien centavos”.
    Así, al tomar en cuenta que Salinas decidió reducir de manera artificial el tipo de cambio, resulta que la paridad real del peso frente al dólar está cerca de alcanzar los 17,000 pesos por dólar, lo que representa una devaluación de casi el 25% en los que va del sexenio de Enrique Peña. Y todavía no llegamos ni a la mitad de los seis años a que estamos condenados por cortesía de las tarjetas Monex.
    Quienes superamos la frontera de los 35 años de edad recordamos perfectamente la época en la que los brincos del tipo de cambio se parecían al velocímetro de un auto pues de un momento a otro cruzaban las ficticias ‘barreras psicológicas’ de los 150, 200, 300, 500, mil pesos… Hasta que llegó la época de la asunción plena de las políticas neoliberales en el sexenio de Carlos Salinas y con ellas un férreo control monetario a partir de la contención salarial y una exorbitante carga fiscal. Resultado: el estancamiento generalizado de la economía, salvo en aquellos sectores en los que surgió el ‘capitalismo de cuates’ que propiciaron la aparición de nuevos millonarios en medio de una sociedad empobrecida.  
    Hagamos un breve recuento, amigo lector: de 1954 a agosto de 1976, el dólar se mantuvo en la legendaria paridad de 12.50 pesos por dólar; al 31 de agosto de 1982, periodo en el que hubo varios tipos de cambio, el dólar llegó a cotizarse en 104 pesos, aunque como a partir del 1º de septiembre López Portillo decidió “defender el peso como un perro” mediante un control generalizado de cambios, la paridad se estableció en 70 pesos por dólar, monto que se mantuvo hasta el 19 de diciembre de 1982. Por su parte, De la Madrid llevó la cotización de 70 pesos a 3,073 pesos por dólar. Y para diciembre de 1994, al término del salinato, la paridad bajó a 3.99 pesos por dólar, ¡oh, magia pura!
    He escuchado opiniones de los sesudos economistas formados en las grandes universidades de negocios y economía de los Estados Unidos, y no entiendo: en el pasado reciente (gobierno de Calderón) se culpaba a la falta de crecimiento de la economía norteamericana de la caída del peso, pero ahora se culpa de lo mismo ¡a la recuperación de la economía de nuestros vecinos del norte! ¿Por fin?
    Seguramente habrá mejores y más obvias explicaciones, como el desplome de los precios del petróleo, pero entonces tenemos el derecho de cuestionar a quienes llevan el rumbo del país, no sólo por una diferencia política, sino porque su toma de decisiones ha demostrado ser perfectamente equivocada.
    Y como ha ocurrido invariablemente, las malas decisiones les cobran factura a las mayorías. Pero para los grandes barones del dinero –los que realmente deciden- siempre habrá un rescate, un estímulo o una devolución fiscal que les compense la pérdida de sus insaciables ganancias.      

 

 

 

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