El día después de la elección, la derrota del PRD burocratizado
Hoy el PRD empieza a asimilar la magnitud de su derrota en Tabasco, lo perdieron todo en un abrir y cerrar de ojos, después de tenerlo todo. Los tabasqueños se volcaron a favor de Morena y sus candidatos en la histórica jornada electoral del domingo.
La resaca de la elección le duele al PRD y le duele enserio, después de que una y otra vez, sus líderes, candidatos y voceros juraban y perjuraban que no habría efecto AMLO en Tabasco, que ingenuo de parte de los perredistas creer que la mayoría de los tabasqueños cruzarían votos en un ejercicio de generosidad con el PRD.
El PRD no vio o no quiso ver que los sueños y esperanzas del pueblo no están depositadas en un partido, están con Andrés Manuel López Obrador, con el movimiento que el hoy virtual presidente inicio hace 35 años y del cual el PRD formó parte.
La cúpula perredista olvido que no se trata de una lucha por cargos, sino por hacer realidad la anhelada y soñada justicia social a través de un proyecto de nación que trascienda en la historia, el PRD se olvidó de sus orígenes y traicionó sus principios; como reconoció su propio dirigente Darvin Gonzáles Ballina, el PRD se “burocratizó” en el camino.
Ahí están los resultados, la cúpula del PRD de Tabasco decidió enfrentarse a AMLO y fue barrido completamente del mapa electoral y al igual que el PRI, no ganaron en ninguno de los 21 distritos electorales en disputa, en los seis distritos federales también se fueron en cero y de no ser por las alcaldías de Jonuta y Emiliano Zapata, la derrota seria absoluta, que ya lo es en sí.
La cúpula perredista tabasqueña en su soberbia y deseo de continuar disfrutando del poder y de los buenos salarios, apoyó la candidatura de Ricardo Anaya, al ir en alianza con lo peor del PAN nacional, para evitar el triunfo de López Obrador, fueron parte de la guerra sucia contra Morena y sus candidatos, contra el mismo Andrés Manuel y hoy siembran lo que cosecharon.
El PRD está herido de muerte y las causas de su derrota son muchas, pasando por el desencanto ciudadano por los gobiernos del PRD, la burocratización, la división interna, candidatos sin respaldo popular, hasta el arrastre de Andrés Manuel López Obrador a favor de su partido, Morena.
De entre las causas, el dirigente del PRD, Darvin Gonzáles Ballina, ayer al dar lectura a un posicionamiento, con problemas al momento de leerlo, como si no lo hubiera escrito y repasado antes de darle lectura, endosó la derrota del perredismo tabasqueño al efecto AMLO, ese que siempre negaron y del que se beneficiaron generosamente en el 2012.
Después del desastre electoral, para el PRD viene un ejercicio de autocrítica, al menos eso dijo González Ballina, si bien es cierto que las derrotas y los triunfos no son para siempre, dudo que en el futuro el PRD vuelva a tener el apoyo popular y la fuerza que alguna vez tuvo, al menos que surja un verdadero liderazgo que dicho sea de paso, no se ve por ningún lado.
Los tiempos cambian, la gente también y no veremos resurgir al PRD de las cenizas como un ave fénix de la mano de un líder como Andrés Manuel López Obrador, a la cabeza de un gran movimiento social, no, eso no se va repetir en Tabasco y en ninguna otra parte del país, al menos no con el PRD.
Más bien veo en el corto y a mediano plazo a un PRD convertido en un partido satélite, uno más de la chiquillada como el PT, Panal, Movimiento Ciudadano y muchos otros, que solamente representan una carga para el erario público.
El PRD solamente tendrá media docena de diputados plurinominales en el Congreso local y lo que no hizo ahora que aún controla el Poder Legislativo, no lo hará en la próxima legislatura. La pelota ahora está en la cancha de Morena que tendrá la mayoría con 21 legisladores y el anuncio del virtual gobernador Adán Augusto López Hernández, de recortar 150 millones de pesos al presupuesto del Congreso, para financiar su programa de vivienda que implica la construcción de 40 mil, es una muy buena señal y seguramente si lo cumple, el pueblo de Tabasco se lo aplaudirá, pues siempre se ha criticado el despilfarro, altos salarios y opulencia de los diputados.