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La Verdad del Sureste

DEL DRAGÓN DEGRADADO A MAPACHE


El dragón es una figura mítica de la cultura oriental; su función social es imponer el miedo para contener socialmente a la población y mantenerla sojuzgada. Lo mismo sirve para asustar a los bobos que para darle una paliza, frecuentemente no sólo mental y atormentar o torturar a la población, que para disuadirle de oponerse o defender su dignidad. Pero eso es en la cultura ideográfica china u oriental. En nuestro país, el dragón ha sido degradado a rupestre, silvestre y bajuno “mapache”.

    Se debe a la perversidad, corrupción, alma delincuencial de los políticos y “dirigentes” priistas que destruyeron el país durante 74 años y ahora se reeditan en la segunda etapa de la dictablanda –que ya comienza a ser dura, gracias a las acciones de vandalismo de Estado de Peña-, el uso del término Dragón para denominar a una banda de delincuentes electorales dedicados a reventar cualquier proceso electoral para que el apestoso tricolor se adueñara de las posiciones y cargos electorales; siempre al servicio de los cárteles priistas y siempre actuando ilegalmente.
    Así, aparecieron los Dragones, en la elección de 1986 en Chihuahua. Aterrorizado el cártel del pri por el avance de otro grupo de bandidos y delincuentes encabezados por Francisco Barrio Terrazas, decidieron sus dirigentes y jefes de banda –tricolor- crear a los Dragones.
    Barrio Terrazas había escalado el poder en Ciudad Juárez gracias a sus relaciones con las mafias más conspicuas de narcos y secuestradores como lo fue el Cartel de Ciudad Juárez-Amado Carrillo, alias El Señor de los Cielos-, mismo que creció exponencialmente durante su mandato como Presidente Municipal; y usaba las mismas tácticas delincuenciales que el pri. De tal manera que al tricolor y sus jefes bandidos –son y siguen siendo una banda- les horrorizaba darse cuenta que ya otro cartel les estaba replicando y avanzaba hacia empoderarse estatalmente. Allí nace la banda de delincuentes priistas a los que denominaron Dragones; operados por un joven pero torvo sujeto llamado Roberto Madrazo quien fue nombrado Delegado Regional en Chihuahua. Esa banda de facinerosos luego se denominaría Fuerza Mexiquense y hoy se denomina #Fuerza 2015.
    La brigada de “alquimistas electorales”, se manifestó en todo su esplendor en 1986 en Chihuahua. Quisieron parar a Francisco Barrio terrazas. Volvieron a operar en 1992 en Michoacán para, a base de triquiñuelas, compra de votos, violencia electoral, intimidación, tratar de “garantizar” el triunfo mafioso del Eduardo Villaseñor Peña, el empresario porcicultor que con dinero ilegal volvió, por medio de los Dragones, a aquella elección en un chiquero y lodazal. El delegado del CEN del PRI en Michoacán, nuevamente, Madrazo. Se adueñaron de la gubernatura por sus nuevos, pero a los dos años, Villaseñor Peña fue expulsado de la gubernatura. El mapache Madrazo fue reubicado por el CEN del PRI, ahora, en Tabasco.
    Esa banda de facinerosos denominada Dragones, eran capacitados y formados, y financiados para improvisar y dar salida a cualquier tipo de asuntos electorales sin importar que para ello usaran la violencia o el soborno.  Se hacían pasar como representantes de partidos en cualquier comité distrital, o como desconocidos electores en cualquier distrito, con capacidad para votar cuantas veces quisieran en un determinado distrito o en un número ilimitado de distritos y casillas. Reventaban las casillas cuando era necesario anularla por ir perdiéndola el pri o el candidato mafioso, su finalidad central era detener el avance de cualquier partido de oposición y hasta de los partidos aliados al pri. Su movilidad los llevaba a actuar ya sea en Veracruz o en Sinaloa.
    Cuando ya fue evidente de que eran una banda de delincuentes no solo electorales, “desaparecieron” para dar paso a la nueva banda de delincuentes denominada Fuerza Mexiquense. Llegaron a ser más de 4 mil, todos ellos pagados y financiados con dinero del Gobierno del estado de México y del gobierno federal. Expertos para el fraude electoral, de Dragones bajaron a Fuerza mexiquense y hoy operan con el nombre de #Fuerza2015.
    Pero hay otro Dragón. Aquel aparato que un edil, al que le reprobaron sus cuentas al frente del Municipio de Centro pero le perdonaron la vida y no le encarcelaron a cambio de aportar sumas considerables para las campañas priistas, compró con erario público para el Municipio de Centro para asfaltar o pavimentar calles; aparato o máquina que luego ese edil quiso quedarse para sí como si fuese su propietario.
    Ignorando todo tipo de prohibiciones ecológicas y de salud pública, ese edil –del que se dijo tenía cuentas bancarias multimillonarias en Dubai Y UNA POR MÁS DE 19 MILLONES EN The ONEBank-, se lanzó a asfaltar con chapapote varias calles de la capital del Estado; el asfalto se lo regalaba o donaba la empresa Petróleos Mexicanos.
    El pavimentar calles o usar el asfalto para nivelar las calles y tapar los baches es una práctica altamente dañina a la salud del ser humano puesto que incrementa los niveles de plomo en la sangre; exponerse a transitar sobre una carpeta asfáltica, y más en una ciudad donde la media de calor rebasa los 36 grados, más la fricción del rodamiento de los neumáticos sobre el asfalto, potencia altamente enfermedades seriamente graves.
    Por esa razón, en los países desarrollados está estrictamente prohibido asfaltar o pavimentar calles. Hay países en donde incluso se prohíbe el uso de persianas de plástico en las habitaciones o lugares donde permanezcan los humanos por el alto grado de contaminación a la sangre que produce el plomo.
    Pero a ese ex edil, irresponsable social, le valió sorbete la salud pública. Y ahora amenaza con repetir tal negligente y atroz práctica. No pasará.

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