ECONOMIA DE MERCADO UN DISFRAZ
El neoliberalismo apunta a una sociedad gobernada por el libre mercado, al cual debe subordinarse el Estado. Por lo tanto es el mercado el que fija —sin que interfiera el Estado— salarios, precios, empleos, tipo de cambio y la permanencia o desaparición de las empresas. Pero el mercado como tal es manipulable por intereses obscuro para favorecer a las de las grandes trasnacionales del mundo. El libre mercado no es más que es un disfraz para apoderarse de las economías de los pueblos del mundo como México y convertirnos en sus esclavos.
Hace poco más de 35 años el modelo globalizador en el mundo emerge como una alternativa para un nuevo orden económico político y social, a más de 35 años de distancia podremos decir sin equivocarnos que ese modelo solo es un disfraz para apoderarse de las riquezas de los países latinoamericanos, riquezas económicas como nuestros recursos naturales, aguas, ríos, lagunas, mares, subsuelo, bosques, minas poco a poco de manera paulatina han logrado su objetivo, desde luego esto ha sido posible por haber contado con la anuencia y autorización con los que han gobernado nuestros países como México.
En la globalización mundial no hay fronteras, es aquí donde comienza a operar la economía de mercado, la ley de la oferta y demanda, los países adscritos a este mundo globalifóbico a través de pactos u acuerdos se ven obligados a aceptar estas prácticas milenarias, financieras y comerciales impuestas por países y organismos internacionales como el FMI (Fondo Monetario Internacional).
En la economía de mercado se ve avasallada, la planta industria, productiva y comercial de los productores y empresarios nacionales de los países de origen ante la disparidad económica para competir con los monopolios de las transnacionales que agrupadas entre si representan el poder económico y político para acabar países enteros si no se supeditan a sus interés económicos. Por ello en los últimos sexenios hemos vistos como estos organismos internacionales y nacionales a fin, han logrado de diferentes medios legales e ilegales, con dinero, con violencia, chantaje o fraude poner presidentes de la republica a modo que cumplan al pie de la letra cada uno de los dictados se les imponga desde las altas esferas del poder económico internacional.
Uno de estos dictados es la cero participación del estado mexicano como rector y conductor de los destinos de México, el desmantelamiento o venta de la industria que por muchos años administro el estado, la nacionalización de la banca y después la venta de todo el sistema financiero a extranjero, la autonomía del banco de México, las reformas estructurales a nuestra constitución general de la república, en materia energética, laboral, y diversas reformas para la inversión de responsabilidad estatal.
En síntesis dejad haced, dejad, pasar, que todo se ajuste al mercado la pobreza