EGP y AMLO: dos hombres cercanos
El viernes reciente tuvimos oportunidad de asistir a la presentación de un documental sobre Don Enrique González Pedrero, en las instalaciones de la UJAT. No pude dejar rememorar algunos elementos para el contexto actual. Los hombres y su circunstancia, como diría un lector asiduo de Ortega y Gasset.
De acuerdo a los datos que obran en los archivos históricos de la política local, el exgobernador Don Enrique González Pedrero y el candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, trabajaron por primera vez juntos en 1982, cuando AMLO coordinó la campaña de EGP por la gubernatura de Tabasco.
Eran tiempos del hegemónico partido de Estado, donde todo aquel que decidía hacer política, sabía que el medio para conseguirlo era el partido oficial. Que no había nada fuera de él, ni por encima de él.
Sin embargo, a principios de 1983, y ya como Gobernador, Don Enrique González Pedrero, designó a Andrés Manuel, presidente Comité Directivo Estatal (CDE) del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Cargo al que renunció en noviembre del mismo año por la presión de alcaldes y miembros del gabinete a los que presionó para que transparentaran el ejercicio presupuestal.
Consiguiendo que lo acusaran de comunista y lo obligaran a soltar las riendas antes que resultara linchado por las turbas de traje y corbata de ese entonces.
Una respuesta lógica de los miembros de un régimen estatal a los que se les proponía mayor transparencia del gasto público. Priistas que sentían que tocaban el callo más sensible de su inclinación al saqueo y el robo como usufructo del poder. Desde ese entonces descompuesto y en vías de putrefacción.
Habiendo renunciado a un cargo en el gobierno estatal, López Obrador se traslada al Distrito donde en 1984, López Obrador asume la Dirección de Promoción Social del Instituto Nacional del Consumidor.
Para 1995, siendo Andrés Manuel, presidente nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), invita y logra que don EGP sea senador por la vía plurinominal de ese partido como candidato ciudadano, externo al PRD.
Durante la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México (antes Distrito Federal), integró a su gabinete a Doña Julieta Campos, como Secretaria de Turismo, y nuevamente en el 2006, ya como candidato presidencial del PRD, AMLO, nombró al maestro González Pedrero como uno de los principales asesores de su campaña.
Indudablemente el EGP y el alumno siguen la ruta de la democracia, esa con la que se sueña cuando se leen libros, cuando se hace política con las tres “C” -Cabeza, Carácter y Corazón- (como dice el asiduo lector de Alexis de Tocqueville); o se viva intensamente la política como el candidato presidencial, no solo con las enseñanzas de su mentor, sino con la práctica de lo aprendido.
Usted que opina.