entre la guerra sucia y las propuestas
Recta final de los candidatos para alcanzar el convencimiento de los electores en Villahermosa, enorme pastel que se disputa todos los días con batucadas, perifoneo, visita casa por casa, lonas promoviendo la sonrisa, imagen y mensaje de los candidat@s. También usando una guerra sucia del desprestigio, que va desde el señalamiento verbal, pasando por la colocación de mantas en zonas estratégicas de la ciudad, y el uso de las redes sociales. Acudiendo a hackers y troles que controlen la difusión de mensajes que denosten al contrincante.
Desde el señalamiento que pesa sobre Evaristo Hernández Cruz de que prepara una guerra sucia contra Gerardo Gaudiano Rovirosa, o bien de que el dirigente del PT, Martín Palacios Calderón conducía en estado de ebriedad y chocó su auto contra un árbol, difundiéndose las imágenes de su detención, y el deslinde que hizo del hecho, señalando que sus enemigos prepararon todo. O bien la petición del panista Jorge Avalos Ramón, de que alguien detenga esta guerra sucia, y se concentren en los debates. Así va esta recta final en donde todavía falta un trayecto qué caminar y qué convencer, y las sorpresas que pudieran presentarse tanto en el electorado como en los candidatos.
La jornada electoral que se avecina no será precisamente un “flancito” qué comerse. Más bien será un cocoyol duro qué raspar, y andarse con cuidado para no atragantarse.
Los choquitos se mostraran esquivos a lo mejor, o bien, participativos. Según. Pero con ese panorama, que aunque los candidatos hagan ruido y se promocionen, las personas están en serio cansadas de marrullerías, simulaciones, compra de voto, acarreo, debates simulados en la radio y el discurso que cae en lugares comunes. Estas elecciones son un ensayo de lo que sucederá en 2018, así que valdría la pena que se detuvieran un poco a reflexionar cómo llevan sus campañas y observen al electorado. Ahí está Grecia, con su democracia ciudadana al poder, o bien España con los movimientos sociales que están desbancando a los partidos tradicionales. Creatividad pues. Eso es lo que necesitan. Y cumplir con los proyectos que le ofrecen a los habitantes de chocolandia.