En ninguna de estas dos entidades ha habido alternancia en el poder. Por más de 80 años el PRI se ha mantenido en la administración.
Aunque el Presidente afirme su convicción de no intervenir en el proceso electoral, le es imposible no intervenir en el proceso de selección interna de candidatos de Morena. Bajo, al menos, estas dos premisas: los militantes y afiliados a Morena lo identifican como el líder indiscutible y decisivo en el partido y, ya en el poder, debe ser más cuidadoso en la selección.
Si se trata de políticos tradicionales con mayor razón, mucho más cuidado.
Pero para 2021, atlético esfuerzo deberá hacer Morena, pues se presenta, en la historia moderna del país, el más grande y complejo proceso político electoral: se renuevan 15 gubernaturas y la Cámara de Diputados Federales, y en varios Estados se eligen Ayuntamientos y Congresos locales.
La contienda será feroz: por un lado, el partido Morena busca conservar su mayoría en la Cámara de Diputados Federales para consolidar el proyecto de nación (lo que necesariamente pasará por resolver su división interna y ofrecer mejores resultados de gobierno) y por el otro, los partidos de oposición, derrotados y perdedores, buscan recuperar espacios de poder tras la aplastante derrota que sufrieron en 2018 (buscan, aunque sea, lograr una nueva composición en la Cámara de Diputados y si se puede, en algunos Congresos Locales y Ayuntamientos).
En el caso de las gubernaturas, el PRI gobierna en ocho de las 15 en disputa; el PAN, en cuatro; Morena, en uno; PRD, en uno, y un “independiente”, en otra. Cada corporación política luchará por mantener las gubernaturas en su poder y, de ser posible, aumentar el número.
El panorama electoral se denota “peludo”: se tendrá un padrón electoral que superará los 96 millones de personas (6 millones más que en 2018) y se disputarán 3 mil 500 cargos (260 más que hace dos años).
Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tlaxcala y Zacatecas, renovaran gubernaturas.
Ciudad de México, Chiapas, Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Oaxaca, Puebla, Tabasco, Veracruz y Yucatán, elegirán congresos y alcaldías. Y se sumaría Coahuila, si la elección pospuesta no se efectúa este 2020.
Solo ayuntamientos en Coahuila, Quintana Roo y Tamaulipas y se sumaría Hidalgo si la elección pospuesta no se efectúa este 2020; sólo se renovaran los congresos locales en Aguascalientes, Durango e Hidalgo.
De las 15 gubernaturas en competencia, Morena se alzará con el triunfo. En, al menos, 12. Con un mayor impulso en un determinado Estado, ganaría 13 gubernaturas. Pero debe cuidar los perfiles de sus candidatos.
Según reveló una encuesta publicada por Demoscopia Digital, en Baja California Morena tiene 34.5 por ciento de intención de voto, por encima del 21.8 por ciento del PAN y el 7.2 por ciento del PRI. Así que, aunque tiraron abajo a Bonilla, volverá a ganar.
En Campeche, con un 39.4 por ciento, 20 puntos más que el PAN (20.1 por ciento), y los 14.8 por ciento del PRI. Aunque tengan a un exgobernador campechano como cabeza del PRI.
En Colima, Morena concentra el 36.1 por ciento, el PRI el 17.1 por ciento y el PAN el 10.2 por ciento.
En Chihuahua, Morena obtuvo 31.4 por ciento de apoyo de los encuestados, 19.3 el PAN y 10.9 por el PRI (que incluso quedaría peor que un candidato independiente que recibió 13.1 por ciento de la intención de voto). Aunque el PAN tenga a un gobernador desbarajuste en ese Estado.
En Guerrero, 44.6 por ciento de los encuestados dijo que votaría por Morena, 16.2 por el PRI, 5.8 por el PRD y 4.3 por el PAN. Es el Estado donde más amplio margen se reflejó.
En Michoacán, Morena, con 33.8 por ciento de la intención de voto. Los demás no llegan al 15 por ciento. Resultado de la política de los grupos perredista, priistas y panistas de aliarse como cómplices del narco.
En Nayarit también con 34.5 por ciento; el PRI, solo con 11.20 y PAN, con 9.70 por ciento.
En Tlaxcala, Morena se alza con la mayor intención de votos con 37.30 por ciento, el PRI, con 14.18 y el PAN con 12.30.
Zacatecas, San Luis Potosí, Sinaloa y Sonora, también mostraron una tendencia ganadora para Morena.
La competencia más reñida será en Nuevo León, donde, Morena recibió 20.4 de aprobación, el PAN 19.4 y el PRI 17.1. “El Bronco” sigue siendo un obstáculo para el avance democrático ahí y un desastre como gobierno.
Sólo en Querétaro Morena estaría perdiendo las elecciones a gobernador, con 23.1 por ciento, frente al 36.7 por ciento del PAN y 10.50 del PRI. Ahí el jefe de los narcoabogados, Diego Fernández, trae su juego.
