• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 05 de Marzo de 2026

El Estado de México “peñanietista” !campeón! Rubén Mújica Vélez

¿ Desarrollo urbanístico o corrupción?

Publicado el:

Rubén Mújica Vélez


Hace casi cinco años formulé una investigación sobre las “viviendas de interés social” su auge en el foxiato como imán para burócratas federales y estatales. Impertérritos alientan los “desarrollos urbanísticos” contra viento y marea. Aducen la necesidad de vivienda, sin presentar estimación alguna, por burda que sea sobre la cuantía de esa necesidad y las posibilidades de pago de los potenciales acreditados. Los burócratas, tampoco intentan la más racional de las medidas en materia habitacional: densificar los núcleos urbanos existentes.
    El “desarrollismo urbanístico” origina una espiral de problemas que ahogan a pueblos y comunidades conurbados y originan conflictos de severa agresividad y duración. Además de crear una deuda gigantesca que el gobierno federal ha ido absorbiendo en sospechosa “solución” de ese negocio multimillonario.
    La aprobación de la construcción de nuevos fraccionamientos, por presidentes y agentes municipales, se logra mediante la técnica del “pan y el palo”. Se les seduce con sobornos, la promesa de mayores participaciones por contar con un nutrido núcleo de habitantes nuevos y la posibilidad de beneficiarse personalmente. Además se les presiona desde todos los ángulos del gobierno estatal para que los problemas que originan, se minimicen ante la comunidad o el pueblo. El primero: el consumo de agua potable, muy superior por los condóminos. El segundo: la eliminación de las aguas negras y grises. El tercero, el fraccionamiento, respecto de la vida comunal, se convierte en un quiste social. Se establecen dos formas de vida contrastados: el tradicional y el nuevo. Se empieza a hablar de “ellos y nosotros”: una disparidad nociva, discriminadora.
    En la generalidad de los casos, la calidad de la construcción deja mucho que desear. Esto en todo el país y en Oaxaca explica que a mi investigación, la titulé “Viviendas de interés social o casitas de cartón”. No es todo. La dotación de servicios por las empresas constructoras con frecuencia no es cumplida. Tampoco, a pesar de las protestas de los afectados, autoridad alguna protegió a los quejosos. Todo lo contrario: fue notoria su zalamería con la empresa y sus empleados. Así dejaron sin agua potable garantizada y convenida formalmente con los pueblos, con plantas de tratamiento sin operar, en ocasiones sin entregar el fraccionamiento a los municipios o agencias municipales, con crecientes índices de inseguridad, etc., Es decir, una bomba de tiempo para los pueblos.
    Con la carestía y el desempleo, se agudizó el problema de viviendas abandonadas y con créditos pendientes. Muchas cayeron en cartera vencida y la mayoría fueron recuperadas por el INFONAVIT.
     Esto fue planteando un problema mayúsculo. Originó el negocio sucio de los hermanos Bribiesca, hijos de “Doña Martha” de inescrupulosa historia. Adquirieron del INFONAVIT miles de viviendas de la cartera vencida y las revendieron después de una “mano de gato”. Negocio sucio y redondo, a socaire de una presidencia de la República mancillada por el deshonor de un farsante. Hasta ahí la historia negra de las viviendas de interés social, sin revelar todas las raíces podridas del negocio de unos cuantos.
    Ahora “El Universal” de 8 agosto de 2011, revela las consecuencias de este escándalo nacional. Es digno de destacar que en el Estado de México y obvio durante el “peñanietismo”, se han multiplicado monstruosamente el número de viviendas deshabitadas. El Estado de México suma 130 mil viviendas deshabitadas. Más del doble de Jalisco que ocupa el segundo lugar nacional en esa prueba de corrupción y saqueo de las arcas nacionales. Viviendas que recuperadas por el INFONAVIT el déficit será absorbido  por el gobierno federal. Es decir, con los recursos que aporta el pueblo. “Desarrollo urbanísticos” que ya antes denunciados, revelan el saqueo del peñanietismo vía esos negocios. O que revela una política nacional “urbanizadora” a troche y moche. Sin responder a una elemental planeación urbana y complicando más el uso de un recurso clave: el agua.
    Además usando tierras de cultivo para esos fraccionamientos que las reducen. “El Universal” sin proponérselo, exhibe la voracidad del “peñanietismo” que se suma a otros “logros” del priísmo corrupto. ¿Se imaginan que haría desde la presidencia del país?