Profundas las raíces mitológicas en que se nutre la historia y las tragedias griegas. La de Edipo abruma y sobrecoge. Esto explica que marginemos aspectos medulares de la obra de Sófocles. A mi criterio hay dos que debemos revaluar: la intensa y puntual reiteración de la ética del ciudadano y la moral individual a exigir entre políticos y los hombres. Esas referencias se diluyen en las tragedias, palidecen ante los efectos avasalladores del sino, de los hados. Fatalismo idéntico al bíblico Mane, Tecel, Fares. Por eso probemos destacar los más altos valores que pondera Sófocles. En forma de proverbios, apotegmas o aikús. Espigaremos sus referencias a las virtudes y obligaciones de políticos y ciudadanos.
LOS HADOS Y
LA RESIGNACIÓN
DEL HOMBRE.
-La fatalidad tiene una fuerza terrible: ni las riquezas, ni Marte, ni las torres, ni las negras naves que sufren el embate de las olas la pueden evitar.
-Entre los mortales maltratados por el destino no habrá otro más miserable que tú
-No sé que deidad se unió a la perversa intención…para infundir en los muy malaventurados la funesta rencilla de apoderarse del mando y del supremo poder.
-Ningún mortal sea quien fuere, puede nunca resistir cuando es un dios quien lo empuja
ACERCA DE
LOS HOMBRES
-En lo que a los dioses se refiere, no cometer impiedad; pues las insolentes bravatas que castigan a los soberbios con atroces desgracias, les enseñan a ser prudentes en la vejez
-Nada temo, pues mantengo la verdad que es poderosa.
-El tiempo es la única prueba del hombre justo, ya que al malvado basta un día sólo para conocerlo
-.No he nacido para compartir odio, sino amor
-Nada ocurre en la vida humana exento de dolor.
-Los que creen que solamente ellos poseen la sabiduría, la elocuencia y el valor que no tienen los demás, al ser examinados, se encuentran vacíos.
-No con palabras deseo hacer ilustre mi vida, sino con obras.
-Quien desea vivir más de lo debido…manifiesta ser muy torpe…los largos días le colocan muy cerca del dolor.
-¿Qué beneficio te trae la destrucción de la patria?
-Lo ve todo, lo ve todo siempre el Tiempo, que un día eleva a unos, y otro, a otros.
-No juzgar feliz a nadie antes de que llegue al término de su vida sin haber sufrido una desgracia.
-Los sufrimientos, la vejez y también mi índole propia, me han enseñado a condescender con todo.
-Los hijos no deben guardar memoria de las fatigas que pasen por el autor de sus días.
-El orgullo en la desgracia no es conveniente.
-No quiero obligarte con juramento como si fueras hombre malvado
-No conozco a ningún hombre justo que de todo hable bien
-Cuando el hombre yerra no es necio ni infeliz si, reconociendo su error, se enmienda y no es terco; la terquedad acusa ignorancia
-Quien estime a un amigo más que a su propia patria, no lo estimo en nada
-Nadie está fuera del alcance de la desgracia
-Ni el Istro ni el Fasis podrán lavar con sus aguas las impurezas que ese palacio encierra.
-La maldición de tu padre y de tu madre…te arrojará de esta tierra, donde si ahora ves la luz, luego no verás más que tinieblas
-La imprudencia es para el hombre la mayor de las desgracias…la prudencia la primera condición para la felicidad.
-Lo mejor es abandonarse a la suerte siempre que se pueda
SOBRE TIRANOS
Y
CIUDADANOS
-El orgullo genera tiranos..si hay algún orgulloso que de obra y de palabra proceda sin temor a la justicia ni respeto a los templos de los dioses, que cruel destino le castigue por su culpable arrogancia; y lo mismo al que se enriquece con ilegítimas ganancias.
-Aunque tú seas rey, te contestaré lo mismo que si fuera tu igual, pues derecho tengo a ello.
-¿Te atreviste a desobedecer las leyes?
Como que no era Júpiter quien me las había promulgado, ni tampoco Justicia, la compañera de los dioses infernales, ha impuesto esa leyes a los hombres, ni creí yo que tus decretos tuvieran fuerza para borrar e invalidar las leyes divinas.
-Todos estos dirían que lo que he hecho es de su agrado, si el miedo no les trabase la lengua. Pero los tiranos tienen ésta y muchas otras ventajas, y les es permitido hacer y decir cuanto quieran.
-A quien la ciudad coloca en el trono, a éste hay que obedecer en las cosas pequeñas, en las justas y en las que no sean ni pequeñas ni justas.
-No hay mayor mal que la anarquía…hay que defender el orden y la disciplina, y no dejarse nunca dominar por una mujer.
-Obedeceré a los que están en el poder; porque el querer hacer más que lo que una puede, no es cosa razonable.
ACUMULACIÓN
DE
RIQUEZAS
-Por que toda la raza de los adivinos es amiga del dinero
Y la de los tiranos desea enriquecerse torpemente
-Amontona riqueza y vive fastuosamente como un tirano…si con todo te falta la alegría…el placer…no lo compraría por la sombra del humo
-La esperanza del lucro pierde muchas veces a los hombres
-No ha habido entre los hombres invención más funesta que la del dinero
-Lo adquirido con engaño o con injusticia no se conserva
-No debe uno querer lucrar en todo negocio. Pues por amor de ilícitas ganancias, más hombres verás perdidos que salvados
-Malas ganancias acarrean desgracias.
SERVICIO PÚBLICO
-Servir a sus semejantes es el mejor empleo que un hombre puede hacer de su ciencia y su riqueza.
-¡Oh riqueza y realeza y arte de gobernar, el más difícil de todos en esta vida agitada por la envidia! Tengo la convicción que las ideas de Sófocles, no están demás para el ciudadano y e gobernante.
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