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La Verdad del Sureste

EXIJAMOS CARTA DE BUENA CONDUCTA DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS


Me decanto por exigir carta de no antecedentes delincuenciales de los partidos y los candidatos. Y por si acaso una elección es anulada, me inclino porque en toda elección extraordinaria deba impedirse que vuelva a postularse al candidato o los candidatos que provocaron la anulación de una elección y se le retire el registro al partido delincuente; me estoy refiriendo concretamente al tricolor y al verde.
    852 millones 345 mil 113 pesos es el monto total de multas para el partido Verde en este proceso electoral que comenzó hace 6 meses y terminará el 7 de junio. Hasta el momento lleva 13 multas impuestas ¡y le vale ….madre!
    PVEM acumula multas por 5.6 mdp ¡diarios! Y sigue como delincuente electoral activo sin que lo pare nadie.
    Si un partido político se dedica a violentar las normas electorales permanentemente; si de manera reiterada rompe las reglas de la equidad electoral y las normas de la democracia; si con todo dolo trata de posicionarse por encima de los otros competidores usando tácticas delincuenciales y destruyendo el marco de la igualdad y la legalidad que estatuye la competencia democrática; si recibe docenas de multas y sanciones por sus actos reiterados y su contumacia delincuencial; si después de que se le multa por 853 millones de pesos y aun así sigue en su actitud de delincuente electoral; si no le hace caso a las sanciones que les impone la “autoridad” electoral mismas que son ratificadas por la otra “autoridad” jurisdiccional electoral; y si además está permanentemente amafiado con el otro partido que impuso una dictadura blanda nefasta y fundada en la corrupción por más de 74 años, entonces, hay que tomar medidas más drásticas contra tal partido –sería mejor llamarle partida de bandidos- ya que se demostró 13 veces que las multas no le afectan, no lo detienen para seguir en su alocada carrera de hacerle daño irreversible al proceso electoral, ni le afecta en nada que la “autoridad electoral” los sancione blandamente y tardíamente. Si ese es el resultado de la protección del pri y el gobierno a tal partido entonces hay que remover la simulación. Si para asignarle a esos partidos delincuentes sus prerrogativas económicas, sus gastos de operación y gastos de campaña se usa el estúpido criterio de que hay que tasar esos recursos públicos según los resultados que cada partido delincuente obtuvo en la elección anterior, es decir, en función a sus antecedentes y resultados obtenidos en elecciones anteriores, entonces, ese mismo criterio debe aplicarse para sancionar ejemplarmente al partido delincuente que no cumple con las leyes y desobedece las normativas e instrucciones de las leyes y de las “autoridades” electorales. O sea, que si reiteradamente es un delincuente electoral y esos son sus antecedentes, esos antecedentes deben definir el nivel de la sanción. Ya no son suficientes las multas, hay que escalar hasta el retiro del registro. A estos, que les gusta tanto usar el “deporte” de las patadas, el futbol como arma política, hay que recordarles que a los equipos y clubes mafiosos que se dedican a comprar partidos, árbitros y jugadores para mafiosamente ganar un juego o un partido, se le desciende a una división de abajo de tal manera que no pueden jugar por alguna o algunas temporadas en las divisiones en donde cometieron sus actos mafiosos –véase el caso de los equipos AC Milán, SS Lazio, ACF Fiorentina y Reggina, en Italia, en el asunto coloquialmente denominado Calciopoli en 2005 y 2006-. Aplíquensela al Verde y al PRI. Apliquen el mismo criterio del antecedente tanto para asignarle recursos de financiamiento público como para sancionarle y retirarle por una o dos elecciones su registro.
    Hay que estar de acuerdo con que se repita una elección o se haga una elección extraordinaria si hay tal suciedad, impureza y actos de fraude electoral, siempre y cuando en la nueva elección, que se llama extraordinaria, no compitan ni los mismos candidatos y el mismo partido que provocó la nulidad de la elección y que perpetró los actos fraudulentos que llevaron y escalaron hasta la nulidad la elección anulada. Si se le permite a ese partido político delincuente volver a participar, entonces se le está dando otra oportunidad al delincuente electoral para volver a cometer fraude.
    Sería tanto como premiar con otra oportunidad al delincuente electoral o al partido delincuente electoral; y esto es así, ya que, aprovecharía el partido delincuente electoral y el candidato delincuente electoral lo que obtuvo en posicionamiento ante la población con prácticas delincuenciales y tácticas antidemocráticas durante el proceso de la elección anulada, para posesionarse en otra la elección, la extraordinaria. Al delincuente electoral y al partido delincuente electoral hay que sacarlo de todo proceso electoral futuro; no más prerrogativas económicas al partido delincuente electoral; no más oportunidades de participación.
    Un delincuente no puede beneficiarse de su propio dolo y de sus actos fraudulentos, ni mucho menos puede usufructuar el fruto perverso e ilegal de sus actos fraudulentos e ilícitos. No hay que olvidar que parte de los resultados que ese partido delincuente obtiene en la elección anulada tienen origen en actos delictivos y fraudulentos; es decir, son resultados de un beneficio obtenido ilícita y fraudulentamente. Y si ese resultado obtenido fraudulentamente es el que va a determinar la cantidad de dinero público que se les asigna a los partidos delincuentes, dígame usted si no es un criterio estúpido.
    Lo que procede es retirar el registro del PVEM –partido delincuente electoral- y anular el registro de sus candidatos a los cargos de elección popular –sus cómplices directos en el fraude-.

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