A FALTA DE CONTRAPESOS POLITICOS….¡¡EL EJERCITO!!
Se dice que el congreso de la Unión es el contra peso político, para frenar los excesos del presidente de la Republica, sin embargo, se ha visto en los últimos años como este contrapeso político se ha convertido en cómplices de del Presidente de la Republica.
Derivado e estos excesos el Presidente de la Republica a adoptado de manera personal y de grupos económicos, sistemas y políticas de gobierno ajenos a nuestra idiosincrasia Nacional, como es la globalización mundial y los vicios que esta trae en una economía de libre mercado conocida como la ley de la oferta y la demanda, también por estos excesos se dio origen a las Reformas de nuestra Constitución General de la Republica adecuando el marco legal a los interés económicos de esta política económica neoliberal.
Ante la ausencia de los contrapesos políticos como lo es el congreso, las instituciones o las organizaciones sociales el ciudadano común se pregunta, y ahora ¿quién podrá señalar o evitar que el presidente siga cometiendo actos contrarios a los intereses del Mexicano?
A estas alturas existe una gran inconformidad y frustración social generalizada, que va creciendo aceleradamente, pero que no se le ve en donde desfogar ese estado de ánimo, al no existir instituciones de peso político, que haga retroceder las actuales políticas que han dado al traste a este país. Sin embargo realizando un análisis actualmente nos encontramos que son pocas las instituciones políticas con credibilidad, fortaleza, contrapeso y capacidad de mando que pueden alertar u obligar al presidente de la Republica a cambiar actitudes y forma de gobernar este país, me refiero a las fuerzas armadas de México, como la única institución con la visión política y social de ver más allá de lo que no ven o no quieren ver los tecnócratas en el poder.
No estamos hablando de un golpe militar, pero si un golpe de timón que ordene el rumbo de este país, ante la bruma y tormentas que presagia tiempos nada favorables, que dejan en estado de indefensión a las familias y ciudadanos de México.
Este país ante la pesadez de tantas leyes, reglamentos, normas, y adecuaciones a las leyes internacionales, nos ha convertido en un país anárquico, en donde nadie hace caso, nadie respeta, al maleante no se le puede castigar porque se violentan sus derechos humanos, pero se persigue y extorsionan a los que trabajan, la indisciplina pulula por doquier, ante esta situación, es imperante poner orden con rigor y disciplina, pero con gentes nacionalistas comprometidas con este país, no con los de enfrente ni mucho menos con los consorcios internacionales conocidos en Sudamérica y el mundo como los “buitres”.