Mientras el país enfrenta una crisis hídrica sin precedentes y se debaten reformas críticas a la Ley de Aguas, una investigación periodística ha puesto bajo la lupa al expresidente Vicente Fox Quesada y a su círculo familiar.
Se les señala de poseer un control desproporcionado sobre los recursos hídricos en el Bajío, una de las regiones más castigadas por la falta de agua en México.
1. El volumen del privilegio: 2 millones de metros cúbicos
De acuerdo con la investigación de la periodista Daniela Barragán para Sin Embargo, la familia Fox Quesada ha consolidado un imperio hídrico en el municipio de San Francisco del Rincón, Guanajuato.
El análisis de los registros de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) revela que el clan posee alrededor de 18 títulos de concesión. En conjunto, estos permisos permiten la extracción de más de 2 millones de metros cúbicos de agua al año.
Para ponerlo en perspectiva: Esta cantidad de agua equivale al consumo anual necesario para abastecer a una ciudad mediana o una comunidad entera, un contraste alarmante frente a las sequías que azotan la región.
2. El origen de las concesiones: Coincidencias políticas
Un punto central de la controversia es la temporalidad en la que se obtuvieron estos derechos. La documentación indica que gran parte de las concesiones fueron otorgadas entre 1997 y el año 2000.
Este periodo coincide directamente con la gestión de Vicente Fox como Gobernador de Guanajuato (1995-1999) y su posterior ascenso a la Presidencia de la República. La red de beneficiarios incluye a sus hermanos:
- José Luis Fox Quesada
- Mercedes Fox Quesada
- Susana Fox Quesada
- María Cecilia Fox Quesada
El control de grandes volúmenes de agua contrasta con la escasez que viven millones de habitantes del Bajío.
3. Empresas beneficiadas y el uso del agua
La mayoría de estas concesiones están destinadas al uso agrícola industrial, alimentando las operaciones de empresas familiares como Fox Berries S.P. de R.L. y la emblemática El Cerrito S.P. de R.L.. Estas compañías gestionan al menos tres propiedades que suman 230 hectáreas de riego cada una.
4. El doble beneficio: Agua acaparada y energía subsidiada
La investigación va más allá de la extracción del líquido. Se ha revelado que la empresa El Cerrito ha operado bajo el amparo de subsidios gubernamentales originalmente diseñados para apoyar a pequeños productores rurales.
A través del Programa Especial de Energía para el Campo (PEUA), dependiente de la Sader, la familia Fox ha logrado reducir drásticamente sus costos operativos. Este programa subsidia la energía eléctrica utilizada para el bombeo de agua desde los pozos profundos, lo que significa que el Estado no solo les otorgó el acceso preferencial al agua, sino que también facilita económicamente su extracción masiva.
5. Contexto crítico: Sed en el Bajío y Querétaro
El impacto de este acaparamiento se magnifica al analizar la situación geográfica:
- Guanajuato: Es la cuarta entidad con menor disponibilidad de agua por habitante en México.
- Querétaro: Entidad donde también poseen intereses y que actualmente registra niveles de sequía que van de moderados a extremos.
Resumen de la red de concesiones
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Ubicación principal | San Francisco del Rincón, Guanajuato |
| Número de títulos | Aproximadamente 18 concesiones |
| Volumen anual | +2,000,000 m3 |
| Principales empresas | El Cerrito y Fox Berries |
| Subsidio federal | Tarifa eléctrica agrícola (PEUA - Sader) |
