Sin menospreciar la imagen paterna, porque en tierras tabasqueñas y en la República mexicana los padres son los que invierten el dinero para lograr que un deportista consiga sus primeros triunfos y agenciarse una beca económica para paliar los gastos del atleta; la jefa de familia sobresale.
Desde los primeros entrenamientos en la carrera de un deportista, hasta llegar al alto rendimiento, en la mayoría de los casos, es la señora quien destaca por llevarlos y traerlos o bien esperar pacientemente a que terminen sus ejercicios, acompañarlos a las competencias, animarlos y hasta llorar con sus hijos derrotas o triunfos.
También hay aquellas madres que desempeñan un doble papel; representar unos colores en competencias y criar a uno o más hijos, una tarea bastante embarazosa ya que tan celosos son los entrenamientos como los vástagos y ahí están las féminas con temple, carácter y disciplina para atender a uno y otro.
El reconcomiendo es de la misma manera para aquellas damas; que por diversas razones de la vida se convierten en tutora de un atleta y como si fuera su descendiente de sangre lo dan todo porque el infante cristalice las metas trazadas en el quehacer deportivo.
Teóricamente dirigentes deportivos reconoce el trabajo y la aportación de las madres, pero ninguno lleva a la practica un homenaje público, que las haga sentir lo valiosas que son en la consecución de medallas y campeonatos de un deportista algunos de los cuales llegaron a representar al país en mundiales y olímpicos.
Sirvan estás lianas para abrir del debate de como rendirle homenaje a las mamás del deporte, más allá de palabras huecas y sin sentido de los que presumen los triunfos de otros. Desde este sencillo y humilde espacio para todas las mujeres que tiene la dicha de ser mamá: ¡¡¡FELIZ DÍA DE LAS MADRES!!! El poder es el poder.
