Desde la llegada del balompié profesional a tierras tabasqueñas con Cacaoteros de Tabasco, las directivas de los equipos que representaron al futbol domestico prometieron muchas cosas las cuales quedaron en el limbo, porque la mayoría tuvo una fugaz historia y el que más duró careció de financiamiento.
A diferencia del pasado, el proyecto presente cuenta con el aval de Pumas de la UNAM; una de las mejores organizadores deportiva del país con prestigio nacional e internacional. El conjunto felino fue la cuna del Hugo Sánchez quien conquistó y colocó a sus pies al futbol europeo por su calidad como jugador.
Durante la presentación de la oncena, la directiva de Soccer Puma de Tabasco, encabezada por Ramón Neme Sastré, se comprometió a cumplir el contrato firmado con el Gobierno para que la franquicia permanezca en la entidad el tiempo que reza el documento y con muchas posibilidades de renovarlo.
Un punto trascendental es que los planes de los inversionistas con de mediano y largo plazo; para que el balompié de paga “no se vaya de Tabasco y siempre esté en ese primer nivel”. En teoría lo anterior además de crear escuela, visorias y que pumas sea un legado el deporte estatal, suena encantador.
Únicamente el paso del tiempo dirá si se cumplió con lo pactado y no se convirtió en un proyecto más, por lo que el balompié profesional de la entidad carece de una identidad propia, al contrario de otras entidades que con solo decir Tiburón Rojo o Camoteros el aficionado sabe que se trata de Veracruz y Puebla, respectivamente.
Aunque la franquicia es de iniciativa privada, el gobierno estatal la apoya con la remodelación del Estadio Olímpico, de la icónica Ciudad Deportiva, y será de uso exclusivo de los universitarios tal como lo estipula la Federación Mexicana de Futbol, por la cual atletas y futbolistas que usaban el inmueble se mudaran a Olimpia XXI.
Con el prestigio que tiene la firma Pumas y los muchos egresados tabasqueños de la máxima casa de estudios de los mexicanos, la franquicia tiene asegurado el éxito comercial, combinado con el deportivo y la cristalización de las promesas la filial felina conquistará la tierra del Jaguar. Todo es cuestión de prometer y cumplir. El poder es el poder.
