La polémica que generó la comercialización del nombre del parque béisbol, quedó en usar el nombre de la empresa patrocinadora sólo para fines comerciales mientras que, legalmente, conservará el mote Centenario del 27 de Febrero de 1964, aunque del anterior inmueble solamente permanece el terreno y la placa de la inauguración.
El equipo de béisbol Olmecas de Tabasco tiene que funcionar como una empresa, para dejar de depender lo más posible del presupuesto gubernamental, porque el Club recibe del gobierno año tras año recursos que, seguramente no le sobra, porque es de todos conocidos las medidas de austeridad internas implantadas por la administración publica estatal.
En un mundo capitalista es común la comercialización del nombre de inmuebles deportivos, como es el caso del Centenario que publicitariamente es acompañado con otro el nombre de una firma comercial local, misma que se colocó en boca de quienes están de acuerdo y no. Esta discusión dio publicidad gratuita al patrocinador.
Con todos los apoyos reciente al llamado “Rey de los Deportes en inmuebles, sobre todo, la directiva del equipo profesional tiene el compromiso de conformar un equipo competitivo y pelear el gallardete, además de buscar otras fuentes de financiamientos para el club.
La discusión por el patrocinio y el estreno del estadio tiene a fanáticos y no al béisbol, interesados en el futuro de la novena tabasqueña, que en la medida que sea competitiva seguramente ganará aficionados, porque otras disciplinas deportivas empujan fuerte entre lo habitantes de la entidad y también reclaman se les voltee a ver de igual manera o parecida al béisbol.
Tras la aclaración lo del patrocino, que coloca a esa marca dentro y fuera de la instalación beisbolera, la directiva tiene la tarea de responder a las voces discordantes con evidencias que, gracias a la inyección de ese ingreso a las arcas del equipo, el gobierno invertirá menos recursos; por qué empresa que no genera ganancias es mejor venderla.
El poder es el poder.
