Obviamente, si posteriormente el competidor participa en los selectivos de la federación correspondiente tendrá que efectuar su proceso de incorporación, bajo los lineamentos de la misma; mientras tanto, en la justa deportiva más importante del país, organizada por la dependencia deportiva gubernamental, las reglas los benefician. Según reportes del Injudet la libre participación se presentó en voleibol, boxeo, taekwondo, béisbol, fútbol, basquetbol, entre otros deportes. Lamentablemente, el órgano rector del deporte estatal carece de cifras precisas al respecto por “ser una convocatoria abierta”, pero ofreció que “el dato tendremos que trabajarlo”.
Para la institución deportiva estatal, la apertura de los JJNN Conade a que cualquier competidor participe gratuitamente, de acuerdos a las bases de la invitación, “los beneficios pueden ser variables” y rescata la posibilidad de que todos los mexicanos, pobres o ricos, tengan acceso al deporte, un ordenamiento constitucional.
Es de sobra conocido, que desde hace muchos años los atletas cuyos padres son de escasos recursos económicos, truncan los sueños de sus hijos debido a que el deporte se convirtió en un negocio de ciertos vivillos, en especial de los deportes más populares, donde se cobra la inscripción a torneos, arbitrajes caros y, en diversos casos, pago para la persona que los entrena.
Además del pago por matricularse en una A.C. deportiva, en varias de ellas se precisa de la adquisición de arreos de entrenamientos y competencias, así como desembolsos por la participación en torneos, cambios de cintas o grados -en el caso de las artes marciales- En colonias populares y zonas rurales sobra el talento deportivo, pero necesitan del apoyo de hecho y no de palabra.
El poder es el poder.
