• La Verdad del Sureste |
  • Jueves 26 de Febrero de 2026

FREE LANCE.

Director de membrete.

Publicado el:

Por Jesús Pérez Pérez.


Al director de Alto Rendimiento del Injudet, Guadalupe Ramón Villareal, le queda grande la responsabilidad dentro del organigrama del órgano rector del deporte estatal, porque carece de la preparación y la experiencia necesaria en el desempeño de una tarea sustancial en la preparación de los deportistas de alta competencia.
Ramón Villarreal arribó a la dependencia deportiva como parte del equipo del Miguel Ángel Contreras Verdugo, a ocupar la Subdirección de Calidad para el Deporte; un puesto logrado por amiguismo, porque en la geografía tabasqueña existe una cantidad significativa de ex deportistas con brillantes trayectorias acuñadas en eventos locales, nacionales y mundiales.
Cambios de estafeta en el Injudet y, errores políticos de cierto personaje de la institución, por lo cual le dieron el adiós, originaron enroques en el ente deportivo, uno ellos, benefició al aludido pues asumió la Dirección de Alto Rendimiento, donde, prácticamente, parasita, compra pleitos ajenos y grilla a personajes reconocidos de la familia deportiva.
Abordado por una organización deportiva, para tratar lo relacionado a un certamen deportivo nacional, a pocos días de finalizados los Juegos Nacionales Conade, celebrados en la entidad, les pidió reprogramar la reunión, porque iba a solicitar un mes de vacaciones, por sentirse cansado por su “trabajo”- como repartidor de lonch- durante la máxima justa deportiva del país.
De cristalizarse en los próximos meses el Centro de Alto Rendimiento en Olimpia XXI, su titular tiene y debe estar a la altura en sapiencia y usanza de los metodólogos, entrenadores y todo el personal encargado de pulir a los deportistas con sesiones de entrenamientos hasta de tres veces al día, todos o la mayoría de los días de cada semana.
Guadalupe Ramón Villarreal, quien se cree entrenador de atletismo, con apoyo político, escaló muy rápido en el Injudet, que no le servirá ante el sector de la comunidad deportiva que desaprueba su labor. Ahora sólo le queda reflexionar de los errores y aciertos, aprender de ellos, porque los cargos son pasajeros y el deporte tendrá otros directivos la administración siguiente. El poder es el poder,