El PED es el máximo galardón al que puede aspirar cualquier deportista tabasqueño, mientras como una forma de incentivar a los talentos o competidores en vías de formación o crecimiento, algunas administraciones pretéritas crearon un galardón con el nombre a gusto del titular en turno y que, en actualmente se denomina Premio al Mérito Deportivo Tabasqueño.
El ganador presente del PMDT resultó José Antonio Muñoz Hernández, quien en 2019 obtuvo el PED.
La convocatoria de este ultimó laurel en mención rezaba que los ganadores de ediciones pasadas, en caso de ganarlo de nuevo, no recibirían numerario económico; sin embargo, las bases del Premio al Mérito Deportivo le dieron apertura a su inscripción.
En una y otra convocatoria coincidían en algunas bases como: “Deberán estar incorporados a algunas de las Asociaciones Deportivas Estatales en cualquiera de los siguientes grupos: Deportista en formación hacia el alto rendimiento, Seleccionado nacional juvenil, Seleccionado nacional de primera fuerza o atleta de alto rendimiento”.
El deportista, de la disciplina de levantamiento de pesas cumplió con los requisitos y lo demás es historia. Esto ante la ineficacia del director de Alto Rendimiento, Guadalupe Ramón Villarreal, que solo está de membrete en uno de los cargos de alta jerarquía en la institución deportiva y del deporte tabasqueño.
Otro resultado polémico es la Carlos Alberto González Bocales como el ganador del PED en la modalidad de El fomento, la protección o el impulso de la práctica de los deportes.
Este licenciado en educación física ha promovido el deporte, pero como parte de su tarea como empleado de la Setab y burócrata del Ayuntamiento de Macuspana.
Los resultados de los premios son de carácter de irrevocable e inapelable, pasarán a formar parte de la historia deportiva estatal, en espera que alguien elabore reglas más claras, para aquellos jueces sin un criterio bien definido o parciales, porque se han dado muchos casos, emitan un veredicto justo y sin generar dudas. E pode es el poder.
