La razón del incremento de los subsidios para los deportistas es porque se espera que la delegación mexicana realice un buen papel en la justa deportiva veraniega, la última de Ana Gabriela Guevara Espinoza como directora general del órgano rector del deporte en México, en el sexenio por finalizar.
Durante el tiempo que lleva Ana Gabriela al frente de la Conade se confrontó con federativos y se le acusó como la funcionaria más corrupta; sin embargo, continúa como titular de la institución porque de las auditorias realizadas a su administración en ninguna se le encontró elementos para enjuiciarla y destituirla.
En medio del escándalo entre la gente de pantalón largo, la representación azteca terminó en la tercera posición, por debajo de Estados Unidos y Brasil, en los Juegos Panamericanos efectuados el año pasado en tierras chilenas, con la mejor cosecha del total de medallas y preseas de oros en la historia de la competencia deportiva continental.
Pese a que ciertos directivos y deportistas así como un sector de la opinión pública han enfocados todas sus batería para atacar a la ex atleta, la aludida se mantiene firme en sus convicciones, sobre todo, con respecto a los conflictos con la natación y, además, cuenta o se ganó el respaldo presidencial con su actuación en el marco de combate a la corrupción sello del gobierno en turno.
En la actividad deportiva se mueven muchos intereses económicos y extradeportivos de ahí, que algunos rectores deportivos se confabulan y también se aprovechan de los mismos, mientras otros no los tocan ente el temor a sufrir las consecuencias en sus aspiraciones políticas inmediatas o futuras.
Si al final y después de su gestión Ana Gabriela sale inocente de los señalamientos será ejemplo a seguir para él o los siguientes rectores deportivos del país y de entidades como la tabasqueña, donde ciertos ex directores del Injudet, en su momento, se negaron a actuar con mano con el argumento de posibles votos en contra.
El poder es el poder.
