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Balón daña la salud
Por sentido común es de suponer que los futbolistas que a temprana edad golpean el balón con la cabeza, están predispuestos a sufrir daños cerebrales, pero como los intereses comerciales son más poderosos que la salud de los niños las autoridades de salud y deportivas no previenen a los padres de los jugadores de este riesgo.
Por fortuna una demanda de padres de familia finalizó con los cabezazos en el futbol infantil de los Estados Unidos de Norteamérica, al prohibir la Federación de Balompié de ese país a todos los menores de 10 años golpear esféricos con la testa. Asimismo, limitó los testarazos en los entrenamientos a criaturas entre 11 y 13 abriles.
La acusación reside bajo el tesis de que hace aproximadamente cinco ayeres 50 mil estudiantes sufrieron lesiones al practicar futbol soccer, cifra ampliamente superior a la de aquellos alumnos que padecieron la misma lesión en baloncesto, beisbol y lucha.
Varias organizaciones de futbol, incluida la FIFA, fueron las censuradas por “negligencia y descuido” en el tratamiento de lesiones cerebrales o contusiones producidas al golpear el balón con la cabeza, o por el choque de cabezas entre jugadores cuando disputan un balón en el área.
Hasta ahora la proscripción es solamente para los impúberes del deporte más popular del mundo organizado de país de las barras y las estrellas; mientras en resto de las naciones los futbolistas infantiles convivirán con esta inseguridad, porque hasta la presente noticia paso casi imperceptible entre el futbol mexicano, pues no existe ni habrá una negativa parecida.
Seguramente en México habrá entrenadores estudiosos, los menos, en que saben del tema y “tal vez” asuman precauciones con sus jugadores infantiles; porque en los campos de juego con tal de ganar un partido hay que patear o cabecear el balón según los seudo instructores, porque de eso depende lo que cobran por “entrenar y su prestigio”.
Ante la importante información generada en los USA, la Asociación de Fútbol Aficionado del Estado de Tabasco, presidida por el licenciado en educación física (LEF) Ignacio Martín Ramírez Gómez, si se enteró o lee este trabajo periodístico tiene la obligación de explicar a sus afiliados si se protege o no a los pequeños de cabecear la pelota.
Esto es por la prevención de problemas en la comunidad del futbol en categorías infantiles y por una sociedad más saludable. Nada contra el desarrollo y crecimiento de este deporte, pero sí que los padres de familia tengan la seguridad que sus hijos practican un deporte con las debidas medidas de seguridad. El poder es el poder.