Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

FREE LANCE.

Maldición priista.


Las severas críticas al deporte mexicano originadas por el escaso número de preseas conquistadas por la delegación azteca, en los Juegos Olímpicos (JO) Río 2016, es la repetición de lo que generó la única medalla que lograron los deportistas de este país en la justa olímpica de Barcelona 1992.
    En la cita española el marchista Carlos Mercenario Carbajal fue el único mexicano que subió al pódium olímpico, por una plata, de toda la delegación compuesta por más de un centenar de deportistas; eso orilló una investigación a fondo de las autoridades deportivas mexicanas para conocer el origen del sonado fracaso. 
    Dicha pesquisas hirieron la susceptibilidad de los profesores de educación física, porque el resultado prácticamente los culpó. Estos a su vez se defendieron con el argumento de ser únicamente el instrumento de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para aplicar los concernientes programas tal y como los iluminados de la dependencia los concibieron.
    De Barcelona a Rio hay una distancia de casi un cuarto de siglo, el presidente de México en aquel momento como ahora era de las filas de Partido Revolucionario Institucional (PRI); de entonces a la fecha los Chinos y la Gran Bretaña ya se ubican entre las potencias deportivas del orbe.
    Mientras que los mexicanos piden la destitución del titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Alfredo Castillo Cervantes, por el decepción de la delegación azteca en los JO de Rio 2016. Las diatribas colocaron al servidor público ante el escrutinio de los Senadores, donde en teoría se sentaron bases mejorar deportivamente, erradicar vetustas y perniciosas prácticas.   
    Casi la misma película del pretérito, con actores diferentes, pero de análogos colores partidistas, que tratan de combatir los arcaicos vicios, que implantaron para perpetuarse en el poder, el cual perdieron por dos  sexenios a manos del Partido Acción Nacional (PAN), que tampoco hizo o no pudo contra las mafias deportivas.
    Las siglas Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (Sinade) o Registro Nacional del Deporte (Renade), simplemente son eso. Mientras que la Comisión de Cultura Física y Deporte (Conade), Confederación Mexicana Deportiva (Codeme) y Comité Olímpico Mexicano (COM) más que apoyar al deportista se golpean unas a otras por el poder.
    De la justa olímpica organizada por los ibéricos le siguieron; Atlanta, Sidney, Atenas, Beijín, Londres  y la este año. La sumatoria  de preseas de los mexicanos de todas esas ediciones es irrisoria ante las cifras de los jamaicanos y mejoría de colombianos en Inglaterra y Brasil. La maldición priista sigue presente a  nivel local y nacional. El poder es el poder.

 

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más