A pocos días o meses para que el deporte tabasqueño cuente con una nueva Ley especializada en el tema, pues el código cumple con los trámites correspondientes en el H. Congreso Local, la sociedad deportiva clama por un marco legal realista e inviolable que garantice el crecimiento de la entidad en la materia.
Con la presunta cercana aprobación de la legislación deportiva, que se gestó a partir de la celebración de foros de consulta ciudadana durante el pasado mes de mayo, será la tercera en la historia del deporte tabasqueño. La primera nació dentro del gobierno del desaparecido licenciado Salvado Neme Castillo y la segunda salió en el quinquenio del jurista Manuel Andrade Díaz.
Ambas fueron “Letra muerta”, porque muchos de los artículos, principalmente de la todavía vigente, se incumplieron, lo cual enjuiciaron ciertos legisladores en su momento. Además, la generalidad de la comunidad deportiva tabasqueña ni siquiera, por curiosidad, la volteo a ver para conocer sus derechos y deberes.
Por si fuera insuficiente, casi nadie conoce que el deporte posee rango constitucional, contemplado en el Artículo 4º. “Toda persona tiene derecho a la cultura física y a la práctica del deporte. Corresponde al Estado su promoción, fomento y estímulo conforme a las leyes en la materia”.
Las lagunas existentes en las leyes deportivas de Tabasco fueron y es un tema toral del documento; lo cual permite que mercenarios del deporte aprovechen esa coyuntura para enriquecerse o monopolizar el deporte. Los ejemplos sobran en el balompié, el atletismo (carreras atléticas), el béisbol y hasta en disciplinas deportivas insospechadas cuyos entrenadores o escuelas usufructúan infraestructura deportiva pública para ofrecer clases privadas.
Para nadie es un secreto que la sociedad en general no cree en ninguna ley, porque, argumenta, se hicieron para aplicarse en los más necesitados o violarse. Desafortunadamente, hay mucha razón en esa creencia, pero eso, en parte, es producto de que los ciudadanos no consultan sus constituciones.
Se afirma en el Instituto del Deporte de Tabasco (Indetab) que para la elaboración de la ley deportiva que sustituirá a la actual, trabajaron en estrecha colaboración con la Comisión de Infancia, Jóvenes, Recreación y Deporte; aunque varios de los que forman ese grupo de trabajo legislativo desconocen total o parcial los problemas deportivos de la entidad.
En exiguo tiempo se sabrá el contenido de la citada Ley y la recomendación es para que los actores deportivos la respeten y la estudien porque toda constitución es perfectible. El poder es el poder.