GGR: HAY REPUDIOS QUE CRECEN
El Gregueriano: “Bájenlo. Bájenlo. Fuera… Muera…” gritaba la multitud aquel domingo; y el clamor no cesó; aumentó exponencialmente.
Traigo a sus memorias, en especial a la del Gobernador Núñez y a la del edil, Gerardo Gaudiano, aquella tarde del domingo 8 de julio de 2012 cuando el IEPCT le entregó la constancia de mayoría a Arturo Núñez (quien había ganado la elección a Gobernador, participando por la Coalición Movimiento Progresista por Tabasco).
La tarde del domingo 8, una nutrida multitud se arremolinaba en la pequeña explanada de enfrente del IEPCT y se apretujaba en la calle Castillo invadiendo Avenida Méndez en espera de que saliera al templete el ganador Arturo Núñez a mostrar su constancia y recibir sus saludos y vítores.
Momentos antes de que subiera al templete Núñez Jiménez, subió al templete o se asomó Oscar Cantón Zetina junto con otras personas que se colaron al templete. Un estruendo al unísono, espontáneo, salió de las centenas de gargantas ahí congregadas: “Bájenlo, Bájenlo, Fuera los Cantón; Bájenlo, Bájenlo, Fuera los Cantón” gritó insistente y con furia la multitud ahí congregada. Cosechaba Oscar Cantón el odio y desprestigio que la población acumula contra su familia y sus medios de difusión.
No eran aún las 2 de la tarde. Núñez subió al templete, agradeció el voto, elevó vivas a Andrés Manuel López Obrador –quien como candidato a la Presidencia había obtenido en esa jornada electoral casi 800 mil votos-, hizo reconocimiento a quienes iniciaron la lucha por la alternancia y la transición en Tabasco nombrando a AMLO y a César Raúl Ojeda Zubieta. En el templete estaba Gerardo Gaudiano, electo Diputado, quien, oyó, con toda claridad los gritos de la multitud: “Bájenlo, Bájenlo, Fuera los Cantón; Bájenlo, Bájenlo, Fuera los Cantón”.
Se informó que a las 7 de la noche en Plaza de la Revolución se haría el festejo en grande, ahí sí multitudinario, del triunfo de Núñez y los congregados se dispersaron.
Fuimos a la Plaza de la Revolución. Multitud mayor se arremolinó ahí. Éramos, ya no cientos, sino miles los allí presentes. Comenzamos a subirnos al templete bastantes personas para esperar el arribo del Gobernador Electo. Ahí estaba Gerardo Gaudiano. Yo platicaba con Adán Augusto López Hernández, electo Senador.
Como si no hubiese oído el clamor de repudio y griterío en contra de su familia y de Los Cantón en la explanada del IEPCT, Oscar Cantón volvió a asomarse en el templete. Nuevamente, de manera espontánea, pero ya con odio y mayor furia, ahora la multitud, miles de gargantas gritaron, a coro, al unísono y repetidamente: “Bájenlo; Fuera Los Cantón; Bájenlo, Bájenlo; Mueran Los Cantón; Fuera Tabasco Hoy; Muera Tabasco Hoy”. Fue tanta la insistencia de la multitud en el repudio a los Cantón y Tabasco Hoy, que quien tenía el micrófono en ese momento de odio, Naranjo Cobián, tuvo que salir a pedirle a la multitud que no la agarraran contra Oscar Cantón porque, aunque era hermano de los Cantón, no tenía nada que ver con Tabasco Hoy y los otros Cantón Zetina. La multitud más se enardeció y al unísono gritó: “Muera Tabasco Hoy, Mueran los Cantón, Con los Cantón, Nada”.
Traigo a la memoria de Arturo Núñez, pero más a la de Gerardo Gaudiano, aquella tarde y aquella noche del domingo 8 de julio de 2012. No pueden ambos, como no lo he hecho yo, olvidar o pasar por alto un dato tan importante como el repudio masivo que flota y vive en la multitud de aquel multitudinario festejo.
Tampoco se pueden olvidar las ediciones de Tabasco Hoy el jueves anterior a la elección y la mañana del 1 de julio –día de la elección- donde ese periódico afirmaba, que según “sus encuestas”, el candidato del PRI había ganado la elección. Mentira tan penosa que tuvieron que buscar retirar todos los ejemplares de sus ediciones de esas fechas porque la diferencia a favor del candidato del PRD era abrumadora. Yo guardo un ejemplar de cada una de esas mentirosas ediciones.
Núñez Jiménez, de quien se dice tiene buena memoria, olvidó el hecho y designó a un Cantón en un cargo de importancia en su gabinete; ese olvido de Núñez hoy tiene sus efectos: uno de los “candidatos independientes” –muestra de que alguien perdió el control-, es de aquella familia tan repudiada por la multitud; más aún, la Secretaría de Planeación y Finanzas y el COBATAB mandan o están intervenidos por enclaves de esa familia. Olvido, que a pesar de los puntos en contra que le traen a Núñez, disculpable.
No así el olvido de aquel repudio y del multitudinario clamor de aborrecimiento expresado en aquellos actos de ese 8 de julio, cometido por Gerardo Gaudiano: “Gerardito”, según le llamó, el jueves 14, dama miembro del grupo repudiado.