LA GUERRA, PERO CAMBIAR DE MODELO ECONOMICO ¡NUNCA!
Para Ezra Pound, Filosofo Estado Unidense, hay un poder siniestro, enemigo del pueblo, en el mundo de la usura legalizada e institucionalizada, que es también enemigo del arte y de la belleza, del espíritu del bien y de la verdad, de todo lo que en el mundo es auténticamente creativo e iluminador. Sin embargo, yo me pregunto si alguien en su sano juicio podría imaginarse que detrás de las ventanillas de los bancos, detrás de esos enormes escritorios gerenciales ocupados por impecables señores de cuello y corbata, en esas lujosas salas de directorio tapizadas de boiseries, se están tejiendo turbiedades de manera sistemática a costa del sudor y la sangre del pueblo.
Preguntas como ésta perturbaban a Pound, que por algo fue a parar a una jaula en las cercanías de Pisa después de la segunda Guerra Mundial: por el solo pecado de apoyar un modelo económico y social distinto del de su país. Por algo pagó con un juicio en su contra y con su reclusión en instituciones para enfermos de la cabeza. Después de 12 años a su regreso a Génova Italia suelo declara “el mejor lugar para vivir en Norteamérica es ahí donde estuve en el manicomio” dando a entender que afuera están peores o más enfermos que él.
Hoy a más de 70 años de concluido la Segunda Guerra mundial, los argumentos de Ezra Pound, siguen siendo válidos, el tiempo viene dándole la razón como a muchos otros que alzaron la voz en su momento contra la política especulativa, y lucrativa que aún persiste.
El economista alemán Gottfried Feder, padre de la Economía Nacionalsocialista en su momento manifestó «Las finanzas deben estar al servicio de la comunidad. Los plutócratas no deben formar un Estado dentro del Estado.
En el área de la política social nuestro principio debe ser: el bien general es la ley suprema.» Sin embargo ayer como hoy la plutocracia internacional a través del poder económico del banco central se apoderan de los medios de producción y comercial de los países.
En nuestro país México esta Plutocracia se encuentra enquistada en las altas esferas del Gobierno de la Republica a través de los Bancos, Casas Bolsas, Trasnacionales, Banco de México, la Partidocracia, Secretarios de Estados ligados a las Trasnacionales y Banca Internacional y por último el Congreso Legislativo y el Presídete de la Republica quienes obedece todas y cada una de las instrucciones que bajan por los canales antes mencionado.
A pesar del éxito económico que tuvo las finanzas nacionalistas en la Alemania nazi de los años 30, los economistas y tecnócratas neoliberales occidentales y europeos como los actuales, nunca aceptaron dicho modelo por ir contra sus intereses particulares. Los alcances de la economía nacionalsocialista fueron tan considerables y se dieron en tan corto tiempo, que sus adversarios (Fondo Monetario Internacional, Bancos, Multinacionales, etc. la mayor parte controlados por el judaísmo internacional) han considerado indispensable ocultar del todo en qué consistía. Se le ha colocado encima una lápida y no se enseña a los universitarios ni a los alumnos de las escuelas de economía.
De hecho una de las causas de la Segunda Guerra Mundial fue precisamente el deseo de destruir dicha economía que rivalizaba con los postulados capitalistas defendidos por los aliados occidentales, y los cuales terminarían por imponerse rigiendo el mundo actualmente.