Inseguridad pública, una estrategia confabulación política
El tema de la inseguridad pública en Tabasco, parece más una bandera política de los adversarios y opositores priístas y panistas, que buscan desestabilizar la administración estatal mediante una infame estrategia que basan en cinco pasos:
Primero: mantener en el ánimo ciudadano un problema que afecta directamente a la persona, a la familia y a la comunidad. Segundo: Distraer y ocupar al gobierno del estado en el problema. Tercero: alejar inversiones y dificultar la creación de empleos. Cuarto: imponer a un secretario de seguridad pública a modo. Quinto: Desviar la atención de la inseguridad pública que prevalece en el país, y que el gobierno peñista, no ha podido contrarrestar. Sobre todo en casos como Ayotzinapa, los asesinatos de la colonia Narvarte, en la Ciudad de México, la fuga del Chapo del penal del Altiplano; el primer lugar nacional de feminicidios en el Estado de México; la enorme cooptación de los Zetas en el gobierno de Veracruz; así como el remate de Petróleos Mexicanos a la burguesía nacional e internacional. Esta última parte reviste singular importancia, en este momento de incertidumbre social ante las reformas federales que aún no aterrizan, y que mantiene al presidente Peña en un 36% de aceptación nacional; contra un crecimiento exponencial de la figura de AMLO, quien les hace ruido y atemoriza en estos momentos de dificultades.
LAS MANOS NEGRAS
En el tema criminal y delincuencial que nos ocupa, pareciera que por instrucciones de Roberto Madrazo y Manuel Andrade Díaz, se visitaran los domicilios de las personas con antecedentes penales, y de ex presidiarios para llevarlos nuevamente a las calles a delinquir. Posibilidad que no es espejismo, no es locura; toda vez que es posible en la lógica de la lucha por recuperar el poder por los grupos políticos liderados por Roberto Madrazo y Manuel Andrade Díaz, quienes sin importar el daño que causan a la sociedad, se confabulan contra con el fin de recuperar el poder político a toda costa. Andrade, quizá sea el bufón más representativo de la oligarquía política que lo hizo gobernador, y que en esa lógica de mayordomo, encargado de rancho y ente servil a la familia Madrazo, busca por todos los medios dinamitar el gobierno actual y mantener una confrontación permanente, en una especie de conspiración hacia las instituciones de seguridad pública. La estrategia de estos dos medievales y siniestros personajes, implica usar medios de comunicación leales al régimen priísta para divulgar hechos criminales a gran velocidad, usando todos los instrumentos tecnológicos y humanos disponibles, ya sean públicos o privados, e incluso políticos. En lo político, hacen uso de las ayer “organizaciones civiles” gobiernistas, como las representadas por Jaber Pancardo y del falso demócrata panista Gerardo Priego, así como otros embozados como “críticos”, quienes ahora sin ningún rubor, se dicen ciudadanos decentes; lo que obviamente no son y jamás serán. Su problema es que dejaron de ser beneficiarios directos del gobierno.
Estrategia criminal que tratan de legalizar mediante un discurso disfrazado, como si actuaran como una oposición crítica. Lo que tampoco son. Sin embargo, como fieles e insaciables depredadores del presupuesto público, hacen uso de la ilegalidad para dañar la imagen y el trabajo del gobierno actual.
En este sentido habrá que cuidar la seguridad del titular del Secretario de Seguridad Pública; no vaya a ser que traten de amenazarlo o intentar contra su integridad física. No hay que descuidarse, porque son capaces de todo.