JUAN JOSÉ, EL CHICHONAL
Pues nada, que volvió a reaparecer el Licenciado Salpicón, ese personaje que igual que cierto columnista por cada palabra arroja un litro de saliva. Me refiero a Juan José Rodríguez Pratas, conocido como El Chichonal –porque nació en Chiapas pero perjudica a Tabasco-, aunque otros lo llaman El Dengue porque desde el sureste fue a enfermar a los pobladores de otros estados. Es un modelo de egocentrismo y resentimiento.
Lo escuché el lunes reciente en una entrevista telefónica para la radiodifusora de los Sibilla. Resulta que Juanito –como le dicen sus cuates-, a pesar de su edad no ha logrado la madurez que le permita vencer su afán protagónico. Pero sobre todo un resentimiento y una envidia que no puede ocultar, pero que para tratar de hacerlo se los endilga a los demás.
Antes déjeme decirle, para quien no lo conozca –algo inadmisible para Rodríguez Prats que se siente la única Coca cola del desierto-, que este personaje es de la vieja guardia de los que viven de la lengua. Y lo digo sin albur, porque se especializó en oratoria, y con su verbo enreda a quien se deje. Así forjó su carrera “política”.
Según Juanito es hora de discutir quién será el sucesor de Arturo Núñez, porque según su prejuicio el gobernador se ve cansado. Ah, pero no es una propuesta a secas, porque el mismo Rodríguez Prats se anota (otra vez el yo por delante) ya que afirma que para escoger al sucesor “tendríamos que arañar al menos mal y entraríamos en una discusión”. ¿Tendríamos, Kimosabi?, ¿entraríamos, deberíamos? Que se sepa, nadie le ha dado a Jotajota la autoridad de gran elector. Vaya, no se sabe si continúa en el PAN, si regresó al PRI, o que pájara puso ese huevo, porque con López Obrador ni pensarlo, es también uno de los odiados del resentido Juanito.
Con su oratoria engolada, Jotajota hace un descubrimiento: “sin orden todo es desorden”, dice y se solaza en su descubrimiento. Como dijo el filósofo aquel: lo que está arriba no está abajo.
El ex patiño del Payaso Brozo y también hijo político de Manuel Gurría, se quejó de que Núñez usa el poder para vengarse. Pero no da nombres, datos, hechos. Sostiene que su ex colega es un resentido, pero si hay alguien a quien los tabasqueños hayamos escuchado hablar con resentimiento es a Rodríguez. Es un personaje arbitrario y explosivo, cuya mejor imagen es cuando aventó el cargo de secretario de gobierno de Manuel Gurría a sólo tres meses de haber protestado cumplir como servidor público. No es lo suyo trabajar para el pueblo.
Pero El Chichonal habla de oídas, porque también arremetió contra el recién nombrado secretario de Gobierno, Gustavo Rosario Torres, porque dijo que este nuevo funcionario atacó a su antecesor Raúl Ojeda, cuando lo cierto es que GRT sólo tuvo palabras de elogio y reconocimiento para CROZ.
Juanito es un amargado, pero también es un provocador verbal: escupe para ver quien le responde. Por cierto, que también es un majadero. Olvidando las reglas mínimas de caballerosidad descalifica a una dama, sólo insulta y no razona.
Habla de altruismo, de altura de miras, cuando sólo ha visto por sí mismo. Es un personaje que ha propuesto desaparecer las plurinominales, cuando precisamente esa ha sido su vía de sustento como senador y como diputado. Si hubiese una gubernatura plurinominal, El Chichonal sería el candidato ideal. Hasta sale en verso.