“Juegan” con esperanza de familias de los 34: AI
Ciudad de México, 18 de septiembre.- Amnistía Internacional dijo este día que son “infundadas” las afirmaciones del gobierno de México sobre la identificación de los restos de Jhosivani Guerrero de la Cruz por lo que pidió “dejar de jugar con las vidas y esperanzas de los familiares de los estudiantes desaparecidos” y buscar a los 43 normalistas de Ayotzinapa a como dé lugar.
Erika Guevara Rosas, directora para América de Amnistía Internacional, dijo que el anuncio sobre la identificación de un pedazo de hueso perteneciente Jhosivani hecho por la Procuraduría General de la República (PGR) y las recientes afirmaciones sobre el caso “huelen a un intento cruel para demostrar que están tomando medidas de cara al primer aniversario de la desaparición forzada de los estudiantes”.
“En lugar de jugar con las vidas y esperanzas de los familiares de los estudiantes desaparecidos, las autoridades mexicanas deben hacer un esfuerzo serio y concertado para re orientar las investigaciones y asegurar que no quede ninguna piedra sin remover hasta que se establezca el paradero de los 43 estudiantes”, dijo Guevara Rosas.
La organización manifestó mediante un posicionamiento que las interrogantes planteadas la noche de ayer Equipo Argentino de Antropología Forense (EEAF) ”exponen la sádica estrategia de las autoridades mexicanas para intentar demostrar que están tomando cartas en el asunto” La directora para las Américas de Amnistía Internacional lamentó el que las autoridades no se detengan ante nada “con tal de lavarse las manos de cualquier responsabilidad sobre una de las más graves tragedias de derechos humanos de la historia reciente de México.”
Jhosivani Guerrero, uno de los 43 estudiantes desaparecidos hace un año en Iguala, fue identificado entre los restos que –según la PGR– fueron hallados en Cocula. Esto ha avivado el debate entre el Gobierno mexicano y los familiares de las víctimas, que ponen en duda los resultados. La PGR informó el miércoles que el análisis de ADN realizado por la Universidad de Innsbruck (Austria) ofrecía “indicios” de que uno de los restos correspondía a uno de los 43 jóvenes presuntamente quemados en el basurero de Cocula, aledaño a Iguala, por miembros del cártel Guerreros Unidos.
Sin embargo, el Equipo Argentino de Antropología Forense dijo la noche de este jueves que la coincidencia genética entre los restos entregados por la PGR y la familia de Jhosivani Guerrero de la Cruz “es baja en términos estadísticos”. El EAAF, que actúa de forma independiente de las autoridades mexicanas tras la solicitud de los familiares de los estudiantes y de organizaciones sociales, comentó en un comunicado los resultados dados a conocer por el Instituto de Medicina Forense de la Universidad de Innsbruck, Austria.
“Una muestra coincidió plenamente con los restos del estudiante identificado anteriormente (Alexander Mora Venancio), y la otra muestra coincidió con el ADN de la familia de otro estudiante mexicano desaparecido”, indicó el Instituto en un boletín.
En el comunicado la EAAF agregó que las “dos muestras provienen de la bolsa que según [la] PGR fue recuperada del Rio San Juan, en las afueras de Cocula. No provienen de restos recuperados en el basurero de Cocula”, precisa.
Al respecto, el EAAF consideró que en el caso de Alexander, la identificación inicial, realizada mediante análisis de ADN nuclear, “dio como resultado una coincidencia genética fuerte y clara con la familia del joven”.
Debido al elevado nivel de deterioro de las muestras enviadas por la PGR, el Instituto aplicó una técnica diferente, mediante ADN mitocondrial, que presentó “coincidencias iniciales con familiares maternos de Jhosivani Guerrero de la Cruz y nuevamente de Alexander Mora Venancio”, señaló el Equipo Argentino. Sin embargo, sostuvo que en el caso de Jhosivani Guerrero de la Cruz la coincidencia genética por vía mitocondrial entre la muestra enviada por la PGR y los familiares del joven “es baja en términos estadísticos”. El informe presentado por el laboratorio de Innsbruck, encargado de analizar los restos, arroja 72 puntos de coincidencia genética en el caso de Jhosivani entre los restos encontrados y el ADN de sus familiares, mientras que en el de Alexander la cifra es de mil 201.