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La Verdad del Sureste

DE LADRONES, DRONES Y OTROS NEGOCIOS


 

Ya opiné que la visión del gobierno federal sobre la seguridad y la lucha en contra de la delincuencia no se base en el bienestar de la población ni en la protección o seguridad física (ni de los bienes) ni de los habitantes; que al gobierno federal sólo le interesa hacer negocio con el pretexto de la seguridad.
    No me atreví a manifestar que el gobierno federal incluso fomenta la inseguridad y paga a medios masivos de difusión, televisión, radio o prensa escrita, para que mantengan campañas de promoción de cualquier acto de inseguridad y lo magnifiquen de tal manera que la población subsista en un ambiente de miedo y zozobra y así se justifique “popularmente” que la “lucha” contra la inseguridad siga y sea permanente. Ahí está el negocio. Estados como Chihuahua, Michoacán, Tamaulipas, Jalisco, Guerrero e incluso el feudo priista de Peña, el Estado de México, han sido invadidos por miles –no cientos, miles- de efectivos de policías, gendarmería, soldados, marinos y grupos paramilitares financiados por el gobierno federal, con el pretexto de lograr la seguridad de sus pobladores. Curiosamente, la delincuencia, la inseguridad y la violencia aumentaron en esos pobres Estados invadidos.
    Patético es el Estado de México, gobernado por un priista de apellido Ávila: es el Estado de la república con más secuestros, más asesinatos, más feminicidios y el que más Secretarios de Seguridad ha cambiado –lleva 4- y el gasto en seguridad se ha multiplicado y no se detiene la delincuencia. Algunos tontos dicen, “es que es el Estado más poblado”, y son tan ignorantes que no saben que las tasas de delincuencia se sacan por cada 100 mil habitantes.
    Y Peña ha ido a su Estado, en promedio una vez cada 25 días de lo que va de su desastroso sexenio a dejarle miles de millones de pesos a su contlapache el gobernadorzuelo; aun así, sigue siendo el Edomex el primer  lugar nacional en delincuencia. El pri tiene 75 años de gobernar allí ininterrumpidamente.  Hoy, no queda otra conclusión que sacar: el gobierno federal fomenta, consciente y tenazmente la inseguridad para seguir haciendo negocio con el pretexto de tú seguridad.
    Insisto: en el campo de la “seguridad”, todo es negocio. Comprar toletes para los policías, negocio; armas para las fuerzas de seguridad, negocio; uniformes para los custodios, policías, gendarmes y vigilantes, negocio; municiones para las armas, negocio; cámaras de vigilancia, negocio; instalar las cámaras, negocio; postes para instalar las cámaras, negocio; zapatos especiales para policías y vigilantes, negocio; chalecos antibalas, negocio; patrullas para rondines, negocio; gasolina para las patrullas, negocio; capacitaciones para los miembros de las fuerzas de seguridad y agentes del Ministerio Público, negocio; exámenes de “control de confianza” para los miembros de los cuerpos de seguridad y procuración de justicia, negocio; nuevas plazas y contratos para más personal, negocio; y ahora, lo que nos faltaba … drones para sobrevolar la ciudad; y pilas de repuesto para los drones que solo tienen carga de 23 minutos máximo –esa es su independencia de vuelo-, negocio; e instalar lugares donde aterricen los drones (ladrones), negocio; y sueldos para quienes operen los aparatitos, negocio; y nuevas plazas para quienes cuiden los drones (ladrones), negocio. ¿Y los delincuentes? ¡En libertad! ¡en las calles!    No menos del 75% de las negociaciones comerciales que operan en Villahermosa cuentan con un sistema de cámaras de vigilancia y de grabación; vaya usted a los bancos y a los restaurantes de Villahermosa; ahí verá cámaras de filmación. Le han vendido la idea a sus dueños y socios que con esas camaritas no van a ser asaltados sus negocios.
    Y no por tenerlas los asaltos se han detenido. Los asaltantes se pitorrean enfrente de las cámaras y hasta posan para salir en la foto y en la filmación. Es más, los dependientes de farmacias y supermercados cuando ven entrar a uno de esos asaltantes exclaman ¡ahí viene otra vez!, los conocen, los reconocen, incluso los han investigado.
    Rotundo fracaso. Los mismos dueños, o socios de esas negociaciones comerciales llevan sus filmaciones, imágenes y fotos de los asaltantes filmados donde se ven claramente los rostros de los delincuentes, las armas que utilizan y el detalle de cómo operan a la agencia del Ministerio Público para denunciar los asaltos que en ascenso los traen asolados. Los asaltos siguen y los MP no investigan ni consignan a ningún asaltante y delincuente.
    Traslade esa experiencia al “plan” de seguridad que a no sé que genio se le ocurrió poner en marcha en Villahermosa. Genial el diseñador del planecillo: cree que instalando cámaras sin que haya operadores de ellas, ni trabajo de cruza de información, sin trabajo de inteligencia, ni operativos de rastreo y detención, cree que sin ministerios públicos decentes y honestos que hagan su papel –que investiguen y consigan pruebas para consignar con fundamento las averiguaciones previas-, y sin jueces honestos que no por una dádiva den libertad al delincuente, ya se va a resolver el asunto de la inseguridad que desde hace 74 años fomenta el pri. Y así en el caso de homicidios, extorsiones, secuestros y violencia o rodo de autos: rotundo fracaso. Eso es tan estúpido como creer que al instalar semáforos en los cruceros, ya no van a haber accidentes de tránsito, ni choques, ni se violaran las reglas de reglamento de tránsito y se acabara con las corruptelas de las infracciones y las “mordidas”. Realmente hay que ser bruto, o ser socio del gobierno federal para creer tal estupidez.

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