De modo que iban por la nominación, con todo, César Raúl Ojeda Zubieta y Óscar Cantón Zetina. Ambos priistas madracistas.
Eran los tiempos de Madrazo, no el grande, sino del que apodaban “la brisa marinera”.
Señor de horca y cuchillo, Madrazo decidía quién iba a tal o cual posición. Ojeda y Cantón querían ser alcalde de Centro, la joya de la corona. Los confrontó para deshacerse de los dos.
La disputa devino en conflicto. Madrazo se salió con la suya, optó por un tercero en discordia, su verdadera favorita. Así fue como Georgina Trujillo se convirtió en alcaldesa.
LA CIZAÑA EN ALTA
El daño ya estaba hecho y la enemistad estaba más que cantada. No hubo operación cicatriz ni nada que se le parezca. Esa confrontación prevalece hasta nuestros días.
Se volverían a ver las caras, años más tarde, en el PRD, partido al que llegaron por distintas vías y en diferentes momentos.
Ojeda ya había sido dos veces candidato a gobernador y Óscar Cantón diputado local.
Eran tiempos de elecciones y Cantón quería saltar de la Cámara de Diputados tabasqueña a la legislatura federal.
Al Congreso local llegó por la vía plurinominal. Por esa misma ruta quería saltar al parlamento mexicano en el 2009.
Solo que en el camino se le atravesó Ojeda. No le resultó difícil impedírselo. Solo bastaba aplicar los estatutos partidistas para quitarle la curul ya palomeada por la dirigencia nacional perredista.
La normatividad partidista prohíbe saltar de una pluri a otra. El PRD pasó por alto ese detalle y Ojeda apeló al tribunal electoral federal y ganó.
Por culpa de Ojeda, Cantón Zetina tuvo que esperar once años para regresar, en el 2021, a la legislatura federal.
Se han dicho de todo abierta y encubiertamente. “Engendro de la naturaleza”, le ha dicho Cantón a Ojeda.
Se mastican pero no se tragan, coincidieron en el PRI, luego en el PRD y ahora en Morena, y el pleito sigue. Ahora Cantón coloca a Ojeda en el sótanoi de sus encuestas.
Previo a la sucesión gubernamental de 2012, Ojeda le restó méritos a Óscar Cantón, que en el proceso interno disputaba la candidatura del PRD a Arturo Núñez Jiménez y Adán Augusto López Hernández. A la sazón Núñez se hizo de la candidatura.
El año pasado protagonizaron otro episodio. Óscar Cantón organizó una cabalgata en la ranchería La Lima para conmemorar un año más de la fundación de la antigua San Juan Bautista.
Ese fue el pretexto para que Raúl Ojeda lo criticara en sus redes sociales:
“Ante el desbordamiento de nuevos vaqueros que impulsan cabalgatas en todo el estado me parece oportuno aprovechar ese espíritu solidario y pedirles sus generales para convocarlos en las inundaciones y que nos ayuden a sacar ganado de los acahuales y los popales en las crecientes”.
Ambos aspiran ser el coordinador estatal de los Comités de Defensa de la 4T, cargo que convertirá al que lo gane en el virtual gobernador en los próximos seis años.
Solo que ambos tienen, como en el pasado, un rival difícil de vencer: Javier May Rodríguez.
Hoy, como ayer, no tienen oportunidad de cristalizar su sueño, de modo que seguirán siendo eternos aspirantes al mismo cargo, pero se vale soñar.
