La mayoría de los tabasqueños no comulga con la derecha ni con el conservadurismo. Aquí predomina un espíritu liberal y progresista. Por algo se le consideró en el siglo pasado el laboratorio de la revolución.
De poco sirvió la convocatoria lanzada por los organizadores de la marcha a la ciudadanía. Llegaron los mismos de siempre, los que se presentan ahora disfrazados de demócratas cuando sabemos qué clase de fichitas son.
Los ciudadanos estuvieron ausentes, brillaron por su ausencia. No era para menos, si entre los participantes había gente impresentable con antecedentes de corrupción y de haber formado parte de gobiernos corruptos.
Los preparativos de la marcha, se los encargaron a ese membrete de papel jactanciosamente denominado Frente Cívico Nacional, Capítulo Tabasco, que aglutina a personajes que tuvieron una responsabilidad administrativa y le fallaron al pueblo, porque lo suyo no era servir, sino servirse con la cuchara grande, como es el caso del “representante” de esa cofradía, Alberto Naranjo Cobián, quien en el gobierno de Jesús Alí, se desempeñó como coordinador de la Zona Luz y en ese tiempo fue señalado de cometer actos de corrupción con los ambulantes establecidos en ese perímetro de la ciudad. Las hemerotecas tienen abundante información al respecto.
Hoy se auto denomina “demócrata” y defensor de la democracia. Y así como este personaje, desfilaron otros de triste memoria, como el orador oficial del evento, Jorge Pons y Carrillo, excandidato del PRI a la alcaldía de Paraíso y notario público No. 1 con asiento en ese municipio.
ANTI AMLO, COMO BANDERA
La mayoría de los que participaron en esa marcha pertenecen al PRI, PAN y PRD. Por eso podemos decir que no hubo ciudadanos de a pie, el pueblo estuvo ausente, porque estos manifestantes ya fueron gobierno y entregaron muy malas cuentas al pueblo.
Según Pons y Carrillo el presidente Andrés Manuel López Obrador busca “destruir el sistema que permite la alternancia” en México y en Tabasco. En el país habrá elecciones presidenciales el próximo dos de junio y no se ve por ningún lado que este gobierno quiera aniquilar al INE.
Esa es la justificación para no reconocer que si no habrá alternancia, no es por la “dictadura” de AMLO, sino porque la candidata presidencial del PRIAN, Xóchitl Gálvez nada más no pinta en las encuestas, solo fue un globo que de buenas a primeras se desinfló y ha demostrado con creces que no tiene la menor idea de cómo se gobierna un país como México.
Los opositores se desgarran las vestiduras, porque, dicen, López Obrador está “destruyendo” a México, pero curiosamente los indicadores económicos indican todo lo contrario: mayor crecimiento económico, peso fortalecido, finanzas sanas, obras de infraestructura física, mayor inversión extranjera, aumento salarial sin precedentes, récord de remesas y recaudación fiscal y un largo etc.
Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver. Este gobierno con el mismo presupuesto que los gobiernos corruptos del PRI y del PAN, construyó una refinería, rehabilitó las existentes, compró otra en Estados Unidos; construyó dos aeropuertos, uno en Santa Lucía y otro en Tulum; hizo realidad el Tren Maya y el Tren Transístmico y terminó el Constituyente, obra que dejó inclusa el gobierno de Peña Nieto; enfrentó la emergencia sanitaria, destina miles de millones de pesos a los programas de bienestar y apoyos sociales y no pidió un solo peso prestado a los organismos crediticios como el FMI y BM.
Y eso que es una “dictadura,” según estos mentecatos. Como dice López Obrador: tonto es quien piense que el pueblo es tonto.
Aquí no habrá alternancia porque sencillamente la oposición es una caricatura, no existe, no tiene con qué ganar, porque lo que queda en sus filas son puro cartucho quemado. Ahí están las encuestas para el que quiera saber lo que la gente piensa del PRI, PAN y PRD.
SEGÚN LA FERIA
Solo los columnistas que odian a López Obrador escribieron maravillas de la movilización del domingo. Son los mismos que critican, atacan y descalifican al presidente y a la candidata presidencial de Morena, Claudia Sheinbaum, pero hablan muy bien de Javier May Rodríguez, como si el precandidato a la gubernatura no perteneciera al mismo partido.
Habría que preguntarles a esos sesudos analistas políticos de parte de quién son esos ataques. No creo que sea de gratis, está bien que odien a AMLO, pero eso debe tener un costo económico, porque si de algo se les conoce muy bien es que alquilan su pluma al mejor postor.
Obvio, hablan bien de Javier May, porque no están tontos como para estar otros seis años más fuera del presupuesto. Pero el de Comalcalco nota y anota.
