• La Verdad del Sureste |
  • Miércoles 25 de Febrero de 2026

LOS DE ABAJO

En la política, más pronto cae un hablador

Publicado el:

Alejandro Hernández


Dice el dicho popular que más pronto cae un hablador que un cojo. Eso de señalar la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio, suele revertirse a quién incurre en esa práctica. Y este dicho le queda como anillo al dedo a una candidata que se da aires de grandeza, que presume ser experta en todo, pero no es más que una vocinglera.
Nos referimos a Lorena Beaurregard de los Santos, la candidata común del PAN y del PRI, quien un día sí y otro también ataca a su contrincante de Morena, PT y PVEM, Javier May Rodríguez.
Está obsesionada con el que sin duda será el próximo gobernador de Tabasco. Le tiene un odio enfermizo, lo critica por todo y lo hace con una actitud clasista y racista, como si ella hubiera nacido en pañales de ceda y fuera de sangre azul o tuviera alcurnia.
Se ocupa más de Javier que de su campaña, la cual no levanta ni con grúa. No tiene propuestas ni proyecto de gobierno. Solo se la pasa criticando al gobierno, machacando el tema de inseguridad sin mayor trascendencia. La gente no cree toda esa patraña, no tiene empatía con los ciudadanos.
Esa es la razón por la cual tuvo que salir al quite el químico Andrés Granier, otra fina persona, para juntarle gente en sus recorridos por colonias de la capital tabasqueña, de donde muy poco sale para hacer campaña en otros municipios.

EN UN VIEJO ESTILO
De ella se sabe por lo que publica en sus redes virtuales, porque de otro modo ni idea de lo que esté haciendo en esta campaña electoral.
En su cuenta de X, antes Twitter, subió el comunicado que su equipo de campaña despachó a los medios de comunicación acerca del debate presidencial.
Aprovechó para dizque fijar su posición con respecto al debate que el domingo 21 de abril sostendrán las candidatas y candidatos a la gubernatura, organizado por el IEPCT, y soltar su veneno en contra de Javier May.
Antes se quejó contra las autoridades electorales por la “falta de difusión” de esta confrontación de propuestas y proyectos que presenciarán los tabasqueños, el mismo día en que se realizará el desfile de carros alegóricos de las 17 embajadoras que competirán por la Flor Tabasco, una de las actividades de preferia.
“Los tabasqueños tienen derecho a saber quién es Javier May”, dice el comunicado de marras, para enseguida señalar que él fue impuesto por el presidente Andrés Manuel López Obrador como candidato a la gubernatura, cuando todo mundo sabe que fue el que ganó de calle la encuesta de Morena, el mejor posicionado de todos los que aspiraban ser candidatos a gobernador y jefatura de Gobierno en los nueve estados donde habrá cambio de poderes.
Es la acusación recurrente de los adversarios de Javier May, para restarle méritos a quien por derecho propio se ganó esa postulación, el que mayor experiencia de gobierno tiene por todos los cargos públicos que ha ocupado a lo largo de su trayectoria política.
Asegura que el candidato de la coalición “Sigamos Haciendo Historia en Tabasco” es el “menos preparado, el más ambicioso y el más sin escrúpulos (sic)”.
Ni siquiera sabe escribir correctamente y así quiere dar lecciones de conocimiento.
Si revisamos el currículum de los dos, nos daremos cuenta que Lorena Beaurregard es engañabobos. Paso a detallar la hoja curricular de los dos, para que quede bien claro quién es quién en el desempeño público.

HABLA LA
BIOGRAFÍA
Javier May ha sido en dos ocasiones presidente municipal de Comalcalco, diputado local y senador de la República, cargos que, por cierto, ganó en las urnas, algo que no puede presumir ella.
Las dos veces que ha sido diputada federal y local fue por la vía plurinominal; es decir, le regalaron ese espacio, de otro modo no hubiera llegado al Congreso.
El oriundo de Comalcalco también ha sido subsecretario y secretario de Bienestar, responsable de aplicar el programa “Sembrando Vida” y los programas sociales del gobierno federal, además de director de Fonatur, responsable de concretar una de las obras insignia del presidente, el Tren Maya.
Como se puede advertir, la experiencia administrativa es amplia, sólida, forjada con el paso de los años. Tener grados académicos no garantiza un buen desempeño en la función pública.

MÁS PENA QUE
GLORIA
¿Qué dice el currículum de la candidata del PRIAN?
Esto dice el perfil curricular publicado por LVIII Legislatura federal de la que ella formó parte en el periodo 2000-2003, y que se puede consultar gratuitamente en la página de la Cámara de Diputados.
“Coordinadora de producción de los programas de televisión de la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía de la SEGOB; coordinadora de producción de programas televisados de Canal 13 IMEVISION; coordinadora y directora de programación televisiva de la televisora estatal de Tabasco”.
Esa es su trayectoria administrativa de acuerdo a la información oficial publicada desde hace 24 años. Tremenda su carrera en el servicio público.
A eso habría que agregarle su desempeño como secretaria ejecutiva de gubernatura con el químico Granier Melo, por donde pasó con más pena que gloria.
No hay que olvidarse que ella fue la principal instrumentadora del dichoso Acuerdo Solidario Compensatorio que el gobierno granierista firmó con la CFE, con el que supuestamente iban a resolver el adeudo que se tenía en ese entonces por el no pago de energía eléctrica y que lo único que propició es que se endeudara más el estado.
En otros momentos ha menospreciado a Javier May por no tener una formación académica superior, pero resulta que ella cojea de ese mismo pie.
Estudió Ciencias de la Salud en la UJAT y no terminó la carrera de Enfermería.
Luego estudió Ciencias Políticas e Integración Latinoamericana por la Universidad Complutense de Madrid, España, y tampoco la terminó.
Basta consultar la página web de la Secretaría de Educación para percatarse que no tiene títulos universitarios y, por lo mismo, cédula profesional.
Esto dice el perfil curricular del Congreso: “carrera trunca.”
Por eso no es bueno hablar y darse ínfulas de muy mafufa, cuando en realidad no tiene nada de qué presumir. Por su boca muere el pez.