Desde que llegó a ese instituto, de forma hábil, desplazó a los verdaderos fundadores del partido. Adentro quedaron algunos, y otros, son empresarios a fines al pensamiento y comportamiento de Fócil.
La historia dice que se mantuvo por un rato a lado de Andrés Manuel López Obrador, por cierto, no aprendió nada del ahora Presidente de México, porque en diversas ocasiones tuvo acusaciones serias por parte de los mismos militantes, quienes eran prácticamente extorsionados para poder acceder a una candidatura.
Quien no compartía sus “ideales” era prácticamente expulsado del partido, aunque él no era la cabeza de éste, sí tenía el poder para decidir, y aprovechaba los momentos para palomear, ya sea candidaturas a la presidencia municipal o diputaciones locales.
Prácticamente se apoderó del partido, del cual ha sacado mucho provecho: Ha sido diputado local, federal y senador, y ahora pretende ser gobernador.
Antes fue presidente del comité Ejecutivo municipal del PRD en Tabasco, fue consejero estatal del partido de 1999 a 2018. En el 2000 buscó la presidencia municipal de Centro. De 2002 a 2014 fue consejero nacional del PRD y presidente ejecutivo estatal del PRD en Tabasco de 2005 a 2008.
Sin embargo, en el primer debate y en el más reciente, el candidato por Morena, Javier May, lo describió como “El rey del moche”, porque cuando estuvo en la cámara de diputados federal, ya era conocido por sus malas prácticas, es decir, nos dicen que para todo pedía cierta cantidad de dinero por los favores que hacía.
Quien lo conoce sabe que no es de fiar, por esa razón cuesta mucho votar por este proyecto el dos de junio. No se trata de lo que esté prometiendo, al contrario, es toda la historia que formó como persona, y a su alrededor.
Juan Manuel Fócil se convirtió en un cacique de la política, es de reconocer que tiene la ventaja de saber jugar los tiempos, los momentos y con las personas que estén a su lado. No le importa sacrificar con tal de llegar a su objetivo.
La única ventaja que tienen los tabasqueños ahora es que no llegará a la gubernatura, quedará muy pronto en el olvido, y será recordado como “El rey del moche”.
