Las traiciones, la corrupción de sus dirigentes nacionales y el entreguismo a los gobiernos neoliberales terminaron por cobrarle factura al PRD. Sin figuras de trascendencia política, abandonado por sus líderes históricos, divorciado de las luchas y causas del pueblo, con una sangría constante de militantes dejó de contar con el respaldo ciudadano.
En la pasada elección presidencial perdió su registro como partido nacional. Sólo consiguió en las urnas el 1.86 por ciento de los votos, insuficientes para conservarlo. La ley exige como mínimo 3 por ciento.
Hubo más votos nulos en los comicios por la Presidencia de la República que la votación que registró el PRD. Un millón 400 mil 144 ciudadanos prefirieron desechar su voto que dárselo a un candidato. Por el sol azteca votaron un millón 121 mil 20 electores
Los llamados “chuchos”, quienes se apoderaron de ese partido a través de la corriente “Nueva Izquierda”, terminaron de hundir el cascarón en que se convirtió el sol azteca después de la salida de Andrés Manuel López Obrador de sus filas.
El INE ya les notificó oficialmente de la pérdida del registro. Ya no es más un partido nacional. Así acabaron 35 años de existencia por extraviar el rumbo y los ideales de la izquierda.
Sólo pudo conservarlo en 13 de las 32 entidades federativas: Aguascalientes, Baja California Sur, Ciudad de México, Michoacán, Morelos, Estado de México, Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala, Sonora, Zacatecas, San Luis Potosí y Tabasco.
Sólo competirá en 2026 en elecciones locales
En las próximas elecciones intermedias, 2026, sólo podrá participar en elecciones estatales, no así en las federales. En la capital del país estuvo a nada de perder su registro, apenas pudo rebasar el 3 por ciento de los votos.
Eso le dará derecho a tener un diputado plurinominal en el Congreso capitalino. En otros estados, como Baja California Sur, Morelos y Sonora, le pasó lo mismo, apenas sobrepasó el porcentaje mínimo.
Aquí en el estado el sol azteca lo mantuvo gracias al 12.44 por ciento de los votos obtenidos en la elección de presidentes municipales. Lo mismo en Michoacán con el 13.1 por ciento y Zacatecas con el 4.4 por ciento.
En su mejor etapa gobernó durante 21 años la Ciudad de México, de 1997 a 2018. Ganó las gubernaturas de Guerrero, Zacatecas, Michoacán, Morelos, Tlaxcala, Chiapas y Tabasco. Hoy conserva apenas unas cuantas alcaldías, como en Michoacán y en esta entidad, donde logró ganar el dos de junio Jalpa de Méndez
La irrupción de Morena en el escenario político nacional acabó con su hegemonía en la capital del país. A partir de entonces, su votación ha venido en picada, tanto que ha perdido el registro en 19 estados del país en los últimos seis años.
Fócil, el peor candidato a la gubernatura en 24 años
De nada le valió aliarse con el PRI y el PAN para enfrentar la elección presidencial. Jamás contó para los dirigentes de esos dos partidos. Fue un convidado de piedra. Nunca lo tomaron en cuenta en los acuerdos que “Alito” Moreno y Marko Cortés llegaron para repartirse posiciones.
Inclusive, Jesús Zambrano amagó varias veces con abandonar la coalición y competir solos, pero era más como medida de presión para que lo tomaran en cuenta. Aquí en Tabasco, el dirigente real del PRD, Juan Manuel Fócil, decidió ir solo a las elecciones estatales.
Se sintieron con fuerza y presencia suficiente para disputar la gubernatura, las 17 presidencias municipales y los 21 distritos con su principal adversario, Morena, pero sólo pudieron ganar una alcaldía.
Fócil Pérez ha sido el candidato que menos votos ha obtenido en una elección a gobernador en los últimos 24 años. Sólo consiguió 66 mil 195 votos. En la elección de 2000, César Raúl Ojeda obtuvo 281 mil 705 votos; en 2001, elección extraordinaria, el mismo candidato sacó 330 mil 721 y en 2006, repitió como tal, 355 mil 669 sufragios.
En las elecciones de 2012, Arturo Núñez Jiménez, sacó 547 mil 663 votos. La cifra más alta alcanzada por candidato alguno perredista. Seis años después, con Gerardo Gaudiano como candidato a la gubernatura, la votación cayó a 233 mil 675.
Desde 2018 a 2024, el PRD sólo ha ganado tres alcaldías, una por cada elección. Jonuta hace seis años; Paraíso hace tres y ahora Jalpa de Méndez. Conservó su condición de segunda fuerza política, gracias a los 120 mil votos logrados en las elecciones a presidentes municipales, pero ya le siguen muy de cerca el PVEM y Movimiento Ciudadano.
Ya no es ni la sombra de lo que llegó a ser en el país y en el estado. Cuando se traicionan los ideales ese es el riesgo que se corre.
