• La Verdad del Sureste |
  • Martes 24 de Febrero de 2026

Los de Abajo

Juez exhibe arbitrariedad de Campos Montejo, abogado general de la UJAT

Publicado el:

Alejandro Hernández


- La justifica federal ordena al CONAHCYT restituir beca a estudiante tabasqueña que por petición de Universidad se la había retirado sin motivo alguno

Últimamente la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) ha estado en boca de todos, no por la calidad de su oferta educativa o su excelencia académica, sino por la caída en el ranking de universidades públicas del país y por actitudes arbitrarias de docentes y directivos, que se creen con todo el derecho de pisotear impunemente la dignidad de la comunidad estudiantil sin consecuencia alguna.
Su rector, Guillermo Narváez Osorio, la peor herencia que le dejarán en la máxima casa de estudios al gobernador electo, Javier May Rodríguez, es responsable directo del retroceso experimentado por la UJAT durante su gestión, así como de los atropellos cometidos, entre otros, por el abogado general, Rodolfo Campos Montejo, un personaje de la peor ralea, que se cree señor de horca y cuchillo.
En esta semana que está por concluir nos enteramos de un hecho reprobable en contra de una estudiante de excelencia académica, que cursa un doctorado y que por la mala leche de un profesor e investigador de la UJAT, el Consejo Nacional de Humanidades, Ciencias y Tecnología (CONAHCYT) le retiró, a pedido de la institución tabasqueña.
Laura Sofía Camacho Díaz ha pasado las de Caín por culpa del profesor Arturo Martínez de Escobar Fernández. Este señor, quien es protegido de Campos Montejo, le hizo la vida imposible a la estudiante, al grado que logró que le quitaran la beca. Obviamente, contó con el apoyo del abogado general de la UJAT.
Humillación y violencia académica
¿Qué les habrá hecho Camacho Díaz o más bien qué no estuvo dispuesta a hacer, para que actuaran de ese modo en contra de ella? En sus redes sociales, Facebook, denunció que fue víctima de “humillación” y de “violencia académica”, se infiere que de parte de Martínez de Escobar.
Después de agotar las gestiones para que le restituyeran la beca y ante la negativa recibida de parte de las autoridades universitarias y del CONAHCYT, con lo que se consumaba este atropello, decidió solicitar la protección de la justicia federal.
Buscó los servicios profesionales del abogado Carlos Castellanos Morales para defender su derecho a recibir el estímulo económico y concluir sus estudios doctorales. El jurista interpuso un amparo ante el Poder Judicial de la Federación.
Un juez falló a su favor. Ordenó al CONAHCYT que funde su decisión de haber quitado la beca a Camacho Díaz. Así nos enteremos que no fue decisión del organismo, sino un pedimento de la UJAT a través de la instancia correspondiente.
Pensaron que la estudiante se iba a quedar de brazos cruzados y que no haría nada para defender sus derechos pisoteados por malos docentes y pésimos directivos de la universidad. Tan lo hizo que ahora goza de la protección de la justicia federal.
Contó el apoyo de un especialista en la rama del derecho constitucional. Castellanos Morales logró revertir esta arbitrariedad y dejar en ridículo a quienes dicen epresentar a nuestra máxima casa de estudios.
“Les volvimos a ganar”
Es la primera vez que una estudiante se enfrenta y derrota en el terreno judicial a los mandamases de la UJAT.
Así lo publicó Camacho Díaz en su cuenta de Facebook para regocijo de todos los que estamos en contra de la pandilla de rufianes que controlan la universidad: “Le volvimos a ganar a la UJAT, esta vez, por retirar una beca a una estudiante de doctorado”.
La sentencia emitida por un juez federal ordena al CONAHCYT “que funde y motive las razones” por las cuales le retiró la beca a Camacho Díaz. Esta resolución permitió conocer que el organismo lo hizo a petición de la UJAT.
El CONAHCYT respondió que la UJAT le pidió diera de baja a una alumna de excelencia, para impedir que “continuara sus estudios, dado que los becarios no pueden desempeñar ningún tipo de trabajo remunerado” durante esté vigente la beca.
Así nos enteramos también que el responsable de toda esta situación es el profesor Arturo Martínez de Escobar Fernández y que a este sujeto lo protege Campos Montejo, abogado general de la UJAT.
“La humillación, la manipulación y la violencia académica, que ejercen algunos docentes, no quede impune”, no quede impune, señaló Camacho Díaz, quien dijo que su caso es un “parteaguas en la historia académica a nivel nacional”.
La UJAT fue exhibida como una institución que en lugar de apoyar a los estudiantes de excelencia académica, los bloquea y les hace la vida imposible por la arbitraria decisión de sus directivos y docentes.
Sienta un mal antecedente que deja mal parada a nuestra alma mater y es un punto de partida. En lo sucesivo ningún estudiante estará dispuesto a que pisoteen sus derechos por la mezquindad de quienes mal dirigen y mal enseñan en esa institución educativa.
El abogado general también quedó exhibido como lo que es: un corrupto, un sujeto de mala entraña, que forma parte de una pandilla que se apoderó de la UJAT para desgracia de la comunidad estudiantil.
Quedó como un leguleyo, porque eso es lo que es Campos Montejo. En juez exhibió el abuso de autoridad cometido en este caso. Lo peor es que este señor ha escrito un libro sobre el Amparo, “pero no viven lo que predican”, como bien señala el abogado Castellanos Morales.
No hay que olvidar que, en el gobierno de Andrés Granear, Campos Montejo fue presidente del Tribunal Superior de Justicia, cargo que también ocupó Guillermo Narváez Osorio.
Le peor de todo es que personaje participa en foros realizados fuera del país en los que habla de mediación y derechos, pero no respeta a estudiantes ni a maestros.
En cierto modo es bueno que pasen estas cosas, para que el futuro gobernador se dé cuenta de la clase de rufianes que trabaja en la UJAT y el modo autoritario cómo se comportan y que al rector le vale un comino que hagan y deshagan, porque forman parte de la misma cofradía.