nLos complotistas vuelven a la carga: ahora quieren hacer creer que el pueblo ya no quiere a Javier May
Como el complot para quitar a Javier May Rodríguez de la gubernatura resultó un fiasco, por ser demasiado burdo, ahora pretenden crear un ambiente social hostil para que sean los ciudadanos los que pidan su renuncia al cargo, pero en esta también burda estrategia se nota la mano de quienes insisten en quitarlo de su camino.
En esta nueva andanada, alimentada con la escalada de violencia que promueven a través de su brazo criminal, participan también periodistas chayoteros, columnistas y medios de comunicación afines.
La idea es generar la percepción de que se vive en el estado un clima de terror para que la gente le pierda la confianza al gobernador y exija su salida de Palacio de Gobierno. En esa tarea cumple su parte el grupo criminal que crearon en el sexenio pasado y que siguen controlando en las sombras.
El domingo pasado, estos chayoteros que le quemaban incienso a Adán Augusto López Hernández, que se tomaban fotos con él y que presumían en sus redes sociales y ya daban por hecho que iba a ser presidente de México, circularon un texto en el que supuestamente, “tabasqueño piden la renuncia de Javier May Rodríguez”.
En grupos de WhatsApp se dieron revuelo estos sicarios informativos, que como no recibirán un solo peso del gobierno de Javier May, andan desatados, creyendo que con estas campañas negativas lo van a doblar y conseguirán el tan ansiado embute.
La supuesta nota de marras, puesta en una página de Facebook, culpan a este gobierno que desde que se inició la “inseguridad ha crecido 200%, quema de negocios, asesinatos, abusos de autoridad, violaciones a los derechos humanos de los Tabasqueños que terminan en detenciones de gente inocente para dar carpetazos a varios delitos”.
Sin duda se nota la mano de los fontaneros del grupo político que perdió el poder por sinvergüenza y corrupto, además de sus ligas, bien documentadas, con la delincuencia organizada.
Se sabe que el “consejero” de Pemex, Humberto Mayans Canabal, contrató a dos mentes especializadas en hacer trabajo sucio: Audelino Macario y Walter Meade, que son los que, junto con Lorena Beaurregard de los Santos, son los encargados de esta guerra de lodo.
Nos cuentan que han tenido reuniones en casa de la excandidata a la gubernatura para elucubrar en contra de Javier May a quien no toleran que sea el gobernador, por su racismo y clasismo, como si ellos fueran de estirpe y no son más que lacayos de otro autodenominado “bien nacido”.
LOS INFILTRADOS Y LOS INFILTRANTES
Por eso no resulta nada extraño que la comisionada del ITAIP, Yolidavey Alvarado de la Cruz, aliada de ese grupo político, haya ordenado hace poco a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana que le entregue a un particular (Audelino Macario) información sobre los enfrentamientos que elementos de esa corporación han tenido con delincuentes.
Se trata de manipular los datos oficiales para ajustarlos a su narrativa terrorífica que han sembrado o pretender sostener por más tiempo en el ambiente social tabasqueño.
Hay demasiados caballos de Troya operando al interior del gobierno de Javier May y la traición está a flor de piel.
Y como la ciudadanía ve con buenos ojos a las fuerzas federales, en esta nota de marras se les quiere presentar como abusivas y las acusan de detener “personas inocentes para acusarlos de cualquier delito”.
Nada más falso, pero de ese tamaño es la perversidad de este dueto malévolo. De Audelino ya se sabe que es un mercenario.
Aquí en este espacio se ha dicho la forma en que se vendió por dinero al gobierno del llamado “Tío Nelo”, Manuel Gurría Ordóñez, cuando era director de este periódico, que por eso lo corrieron del diario nacional La Jornada, a quien el finado Jaime Avilés bautizó como “Fraudelino”.
Este personaje y Lorena lo han intentado desde la precampaña, durante la campaña y en la actualidad: quieren minar la base social que sostiene a Javier May. No lo van a lograr porque su campaña está basada en mentiras y calumnias, como acostumbran estas maquiavélicas y retorcidas mentes.
De Walter Meade podemos decir que se dedicó a hacer el trabajo sucio al entonces secretario de Gobierno Humberto Mayans Canabal, en el gobierno corrupto de Andrés Granier, después de dejar la dirección del diario Novedades de Tabasco.
Por publicaciones en las redes se asegura que la operación de estos individuos es financiada desde la rectoría de la UJAT, Guillermo Narváez Osorio, por más que lo niegue y mande a decir a través de sus propios que desde que Lorena Beaurregard comenzó a golpear a Javier May le cortó los apoyos que le otorgaba a su empresa de banquetes, la cual por cierto, esconde muy bien para que no se conozca pormenores de esa sociedad mercantil.
Esta estrategia en contra de Javier May y su gobierno opera en tres frentes al mismo tiempo: el criminal, el mediático y el de los aliados. Aquí no hay de otra más que cortar de raíz todo este mal y ya saben por dónde se debe empezar quienes deberán tomar esa decisión. Dicen que es cuestión de tiempo.