Otra vez la realidad choca con la percepción. Disminuyen los asesinatos más de la mitad, pero la gente sigue pensando que Villahermosa es muy peligrosa, a pesar de que hay mayor vigilancia, patrullajes, más policías y militares en las calles.
Como que algo no anda bien. Se ha detenido a “generadores de violencia” de peso, desmantelado la infraestructura delincuencial, decomisado armas y ni así mejora la percepción ciudadana. Eso llama mucho la atención.
¿Cuál es la razón de que la percepción supere a la realidad? Que hay gente y medios interesados en que se mantenga este escenario catastrofista, porque así puede seguir hablando de “terror”, “infierno” y otros calificativos en boga, para sembrar el miedo en la gente y cuando le pregunten exprese ese temor en las estadísticas.
El informe de seguridad dado a conocer el lunes pasado habla de una reducción significativa de la incidencia delictiva en el estado a raíz de que se puso en marcha la nueva estrategia implementada por los gobiernos federal y estatal a principios de marzo pasado.
Según ese reporte, dado a conocer por el comandante de la 30 Zona Militar, Miguel Ángel López Martínez, durante la conferencia matutina del gobernador Javier May Rodríguez, la tasa de homicidios dolosos se redujo 53 por ciento en lo que va de este mes.
Desde que entró en operaciones la Fuerza Interinstitucional de Reacción Táctica (FIRT), denominada Olmeca, ha habido un notable descenso en las actividades delictivas en la entidad, aunque la percepción ciudadana no ha bajado en esa misma proporción.
No solo hay una mayor presencia policiaca y militar en la capital tabasqueña y en municipios considerados focos rojos, como Cárdenas, Cunduacán, Comalcalco y Huimanguillo, patrullajes permanentes en zonas de alto riesgo, sino además mucho trabajo de inteligencia que ha permitido a la FIRT dar golpes de precisión en contra de la maña.
Desde principios de marzo pasado hasta la fecha han sido detenidos 350 personas relacionadas con hechos delictivos de alto impacto y 386 más por ilícitos menores. Se ha incrementado el aseguramiento de armas de alto poder y desmantelado más de 309 cámaras de video-vigilancia colocadas por grupos delincuenciales en puntos estratégicos de Villahermosa y en otras cabeceras municipales.
Además, se han desmantelado 15 casas de seguridad, entre las que se incluye, con toda seguridad, la ubicada en la zona residencial exclusiva de El Country, cuya propiedad se le atribuye a un conocido personaje de la política local, una de las cuatro que le fueron obsequiadas por un mecenas choco en pago de ciertos favores que le habría hecho cuando fungió como alcalde de Centro.
Esa reducción de más de la mitad de asesinatos violentos, que en el 2024 eran el pan de cada día, se reflejó en cierto modo en la percepción ciudadana sobre inseguridad, pues en el último reporte de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, presentó una reducción de 5 puntos porcentajes en comparación con el primer trimestre de 2025.
Según el SENSU, la capital tabasqueña se mantiene en la primera posición con el 90.6 por ciento, le sigue Culiacán con 89,7 %, Fresnillo 89,5 %, Uruapan 88,7 %, Irapuato 88,4 % y Chimalhuacán 86,1%.
En la anterior encuesta nacional Villahermosa ocupaba el primer lugar con 95.5 por ciento, lo que la ubicaba como la ciudad más peligrosa de México, por encima de capitales estatales donde los grupos de la delincuencia organizada se disputan la plaza o se enfrentan por rencillas y venganzas, como sucede en Sinaloa.
UNA CAMPAÑA ORQUESTADA
Eso tiene una explicación: medios digitales y de comunicación tradicionales, en especial los radiofónicos, así grupos contrarios al gobierno actual, siguen magnificando los hechos ocurridos y generando temor en la población para que se mantenga alta la percepción ciudadana de inseguridad.
Hay menos crímenes y menos violencia en las calles, pero la gente sigue pensando que aquí es donde mayor peligro corre la gente. Los números no cuadran y si evidencia una campaña sistemática para que esta percepción se mantenga, pese a que, en los hechos, en lo real, la paz y la tranquilidad han retornado al estado.
Esa es la estrategia de estos medios, aunque pareciera que actuaran más como voceros de delincuentes que como medios informativos. Una cosa es informar y otra, muy distinta, es hacer apología del delito solo por llevar la contraria al gobierno.
Se trata de informar de los hechos, no de magnificarlos ni abordarlos con un sesgo editorial muy evidente, más inclinados hacia la crítica malintencionada que exponer el tema de manera imparcial y lo más objetivamente posible.
Si los homicidios dolosos disminuyeron 53 por ciento, de acuerdo a las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, quiere decir que hay menos hechos violentos registrados en ese mismo periodo y mayor seguridad en las calles de Villahermosa y cabeceras municipales donde el crimen había sentado sus reales.
El sector privado lo ha dicho, ahora hay mayor seguridad que antes y la gente poco a poco ha vuelto a su vida normal, así como las actividades económicas del estado, pero nos quieren seguir espantando con el petate del muerto para que los detractores y las detractoras de este gobierno sigan en empeño de descalificar todo lo que se está haciendo para devolverle la paz y la tranquilidad a los tabasqueños, que los que anteriormente gobernaban el estado comprometieron por aliarse con el crimen organizado.
En ese tiempo no había ninguna crítica, ni editorializaban el tema para írsele con todo a las autoridades, como lo han hecho con la actual administración. Poderoso caballero era don dinero.
