• La Verdad del Sureste |
  • Lunes 23 de Febrero de 2026

Los de abajo

Los aplaudidores de ayer, son los acusadores de hoy

Publicado el:

Alejandro Hernández


• En los sexenios pasados se hacían de la vista gorda
• Hoy se desgarran las vestiduras y señalan con infundios y mentiras

Sería muy interesante que el gobierno de Javier May Rodríguez revele cómo dejó la administración el exgobernador Carlos Manuel Merino Campos. Seguramente su aura de buena gente, que de manera artificial se le construyó, se esfumaría de un soplido y tendría que ser llamado a cuentas él y todos los que estuvieron en cargos de primer nivel en su gobierno.
Merino Campos era un gobernante al que nadie respetaba ni tomaba en serio. Todos decían a quien quisiera escucharlos que a ellos, los secretarios, los puso Adán Augusto López Hernández, y es a él a quien le rendían cuentas a pesar de que ya no era el gobernador.
Todos robaron y saquearon a su antojo lo que quisieron. Para donde se voltee a ver observará uno las huellas de la corrupción: Movilidad, Educación, Desarrollo Económico, Administración e Innovación Gubernamental, Función Pública, entre otras.
Este gobierno se ha distanciado de su antecesor, pero se requiere más que un desmarque, sino que se llame a cuentas a los responsables, pues como el gobernador actual ha dicho en más de una ocasión que lo que más ha dañado al tejido social es la corrupción y que esta no se tolerará, provenga de donde provenga.
Casos de corrupción se han conocido a cuenta gotas, como los latrocinios en la Secretaría de Movilidad, denunciados por su actual titular, Rafael Elías Sánchez Cabrales, y líderes transportistas de los sobornos y moches que tenían que dar a los principales funcionarios de esa dependencia, empezando por quien la encabezaba en ese tiempo, Narciso Oropeza Andrade.
Para muestra basta un botón: el taxímetro fue impuesto por este funcionario corrupto porque hizo negocio con la empresa que elaboró la aplicación y que se impuso a la fuerza a los taxistas.
Oropeza Andrade tuvo la desfachatez de contradecir en un programa radiofónico, el favorito del gobierno anterior, a Merino Campos a quien dejó como un tonto.
No es el único caso de corrupción que debió quedar al descubierto durante el proceso de entrega-recepción, porque si algo caracterizó a los funcionarios adancistas fue la corrupción y el conflicto de intereses.
Cómo no recordar al secretario de Desarrollo Económico y la Competitividad, José Friedrich García Mallitz, a quien exhibieron por haber favorecido a su empresa familiar con un contrato millonario con PEMEX, cuando ya era titular de esa dependencia.
La empresa familiar García Mallitz S.A de C.V., recibió un contrato por 40 millones de pesos de PEMEX, a pesar de que era funcionario. Surgieron los señalamientos de que utilizó esa posición para conseguir ese contrato.
Gerardo Gaudiano Rovirosa, en ese tiempo diputado federal de Movimiento Ciudadano, acusó a García Mallitz de ser un servidor público “inmoral”.
El conflicto de interés era muy claro: fue socio de la empresa hasta 2019, un año después de haber asumido la secretaría. Es decir, no solo despachaba como secretario de despacho, sino que además gestionaba contratos con la empresa petrolera.
Los detractores del gobierno de Javier May son los mismos que aplaudían a Adán Augusto y Merino Campos cuando despachaban desde la Quinta Grijalva. En aquel tiempo se dedicaban a quemarle incienso a ellos dos cuando estuvieron al frente del Ejecutivo.
La estación favorita los tenía cada mes en cabina para defender y ensalzar su gestión, con preguntas a modo para el lucimiento de los gobernantes. Siempre tan incisivo y punzante con los entrevistados, el titular del principal programa de radio era todo docilidad con ellos.
PRIMERO LA
BOLSA, EL
PUEBLO
QUE ESPERE
Eso estaba a la vista de todos. Cual más se extrañaba de ese comportamiento del conductor y hubo críticas y cuestionamientos a esa postura, pero a pesar de todo siguió con el mismo guion mes con mes hasta el final del sexenio. Pesó más el interés económico que el interés general del pueblo.
Hoy, ese medio es el principal cuestionador del gobierno actual al que un día sí y otro también ataca desde diversos flancos. Todo lo que diga o haga esta administración es usado en su contra, y se utiliza a personajes sin autoridad moral, pero con mucha verborrea para satanizarla.
Todo esto viene a colación, porque lo que recientemente dijo el gobernador Javier May acerca de los “pendientes” que dejó Merino Campos en el último trimestre del año y que le tocó a él hacer frente.
Esos “pendientes” en realidad son adeudos por la ineficaz gestión administrativa que caracterizó al gobierno de Adán Augusto y Merino Campos. Le dejaron un campo minado a May Rodríguez para complicarle la existencia y que no pudiera cumplir los 50 compromisos asumidos en campaña y que ahora son toda una realidad a pesar de las trabas, obstáculos y la guerra sucia desatada en su contra.
El mandatario se había comprometido apoyar con todo al deporte. Se tardó unos meses en cumplir lo que prometió debido a esos “pendientes” que le heredó Merino Campos, actual director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) organismo al que se llevó al personaje más oscuro y siniestro en la era del PRI, Juan Carlos Castillejos, quien acusó de asesino a AMLO cuando escribió en un medio de Veracruz, entidad donde se exilió, después que Humberto Mayans lo corrió del estado cuando era el todopoderoso secretario de Gobierno del gobernador más corrupto que ha tenido Tabasco, Andrés Granier Melo.
Los adancistas ven como enemigo jurado al gobernador May Rodríguez, y están empeñados en quitarlo de la gubernatura. Se han valido de todo para tratar de lograr su cometido. Hasta ahora nada les ha funcionado. Sin embargo, no quitan el dedo del renglón y al interior de este gobierno hay quienes se prestan a ese juego o pretenden jugar el suyo para con suerte ser el “sustituto” en caso de que caiga Javier May. Creen que son ser el titular de uno de los poderes del estado la tienen ganada, segura, en el remoto caso de que lograran quitarlo de en medio. Solo se exhiben como lo que son: traidores y vulgares ambiciosos. Lo que uno sigue sin entender es cómo es que llegaron a esa posición conociendo su historial y malas artes.