• La Verdad del Sureste |
  • Domingo 01 de Febrero de 2026

Los de abajo

La pugna por el control de tribunales: el enemigo en casa
 

• Aseguran que hay mano negra en la guerra sucia contra Oswald Lara Borges

Publicado el:

Alejandro Hernández


Hace unas semanas, en este espacio dimos cuenta de que había una andanada en contra del magistrado presidente del Tribunal Electoral de Tabasco (TET) Oswald Lara Borges. Que esa campaña era orquestada por el grupo político que lidera Adán Augusto López Hernández, que la razón principal de esos ataques se relacionaba con la pérdida de control del órgano jurisdiccional en la persona de Margarita Espinosa Armengol, sobrina del jefe de la mafia y miembro conspicuo de esa cofradía política, Jaime Lastra Bastar.
 

Espinosa Armengol, ahijada política del expresidente del Tribunal Superior de Justicia, Enrique Priego Oropeza, quien ha preferido enlodar su nombre en lugar de cuidar su prestigio, terminó su gestión como presidenta en mayo de 2025, ahí se acabó la intromisión en el TET del grupo adancista.
 

La magistrada Espinosa Armengol presentó una denuncia ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) contra Oswald Lara Borges por violencia política de género.
 

Le atribuyó falsamente una serie de actos para exhibirlo como violentador a fin de propiciar su caída como magistrado presidente. Obviamente, no fue por iniciativa propia sino detrás de esa acusación está su tío.
 

Llegó al grado de afirmar que Lara Borges había manipulado las actas de las sesiones del tribunal, que había despedido a personal que no se plegaba a sus designios, que la excluía de las sesiones a Espinosa Armengol.
 

La queja, integrada inicialmente bajo el expediente SUP-JDC-02517/2025, señala diversos actos y omisiones atribuidos al presidente del Tribunal Electoral de Tabasco que, según la magistrada, constituyen una vulneración a sus derechos en el ejercicio de su cargo.
 

En su informe circunstanciado, que el abogado y doctor en derecho, dirigió al presidente del TEPJF, desmontó esa patraña. Inclusive, la otra magistrada, Enedina Juárez Gómez, validó la versión de Lara Borges al señalar que Espinosa Armengol sí ha participado en las sesiones del TET.
 

El trasfondo de este asunto, tiene que ver también con un presunto desvío de recursos investigado por el Órgano Superior de Fiscalización del Estado (OSFE) durante la gestión de Espinosa Armengol. Según el órgano fiscalizador no ha podido comprobar el gasto de 34 millones de pesos.
 

De ahí el origen de la guerra sucia en contra de Lara Borges, a quien falsamente se le ha acusado en redes sociales y en medios de comunicación que no tiene maestría ni doctorado. Él sí cuenta con esos títulos académicos y se puede constatar en el Registro Nacional de Profesionistas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) del gobierno federal.
 

Ese ataque ha sido promovido por el actual presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado, Efraín Reséndez Bocanegra. Aunque sus amanuenses a sueldo se empeñen en negarlo, hay claros indicios de su autoría. De ahí salió la orden para atacar a Lara Borges.
 

Y LEVANTÓ LA MANO
 

No es la primera vez que a este personaje se le atribuyen malas prácticas. Iniciado el gobierno de Javier May Rodríguez, octubre de 2024, sus enemigos políticos, adancistas para mayores señas, utilizaron la espiral de violencia que había por esa época, último trimestre de ese año, para esparcir la especie de que, dada su “incapacidad” para gobernar y “garantizar” la seguridad de los tabasqueños tenía que renunciar y otro debía ocupar su lugar. Invocaron al extinto Salvador Neme Castillo para establecer el infortunio de una similitud entre su gabinete y el de Javier May a fin de darle cierta credibilidad a sus falsos dichos.
 

Ni tardo ni perezoso, Efraín Reséndez, se apuntó. A más de un notario público con los que se reunió por esas fechas, les aseguraba que él iba a sustituir a Javier May, a sabiendas de que esa era una soberana mentira. Algunos colegas suyos llegaron a comentar ese desatino del titular del Poder Judicial del Estado y lamentaron esa actitud que algunos señalaron como de franca traición a quien le había dado la oportunidad de ocupar ese cargo.
 

No se equivocaron, Efraín Reséndez es un traidor, un vulgar ambicioso, como decía AMLO, uno más de los muchos priistas corruptos y desleales que se colaron a Morena cuando vieron desmoronarse al otrora partidazo, y la oportunidad para acceder nuevamente al poder como en los tiempos priistas ya idos.
 

Es de los que arrojan la piedra y esconden la mano. Está más que claro que forma parte de esa mafia que pensaba que Tabasco era su rancho, que lo tenían escriturado a su nombre y que no llegaron para servir sino para servirse del cargo y colocar a sus incondicionales en puestos importantes para que cobren salarios jugosos.
 

Basta revisar el organigrama administrativo de TSJ para darse cuenta de cuántos indeseables están en la nómina. Hay varios gurriistas y madracistas incrustados. Javier May y Morena no solo tienen adversarios y enemigos en la acera política de enfrente, sino en sus propias filas y están prestos a actuar cuando llegue el momento de las definiciones políticas.
 

Por cierto, uno de los que subieron al camión con todo su madracismo es Paolo Orrico, agente de Ady García.