La fastuosa fiesta de XV años celebrada el sábado pasado en el Centro de Convenciones continúa generando una oleada de reacciones. El padre de la festejada se encuentra en el centro del escrutinio público debido al desmedido dispendio de un festejo que se vincula, presuntamente, con actos de corrupción y cohecho en Petróleos Mexicanos (PEMEX).
Juan Carlos Guerrero Rojas, el contratista que —según estimaciones— destinó 45 millones de pesos para la celebración de su hija María Fernanda, no escatimó en contratar artistas y estrellas de la farándula para asegurar una noche inolvidable.
Con esta exhibición, Guerrero Rojas se colocó voluntariamente en la mira de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno para que se investigue el origen de los recursos que financiaron tan ostentosa gala.
No resultaría extraño que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) rastree los movimientos financieros utilizados para cubrir el costo de este evento, el cual se volvió tendencia en redes sociales y acaparó las primeras planas de diversos diarios nacionales.
La constelación de estrellas contratadas suele cobrar honorarios elevados, a pesar de que la conductora Galilea Montijo declaró haber asistido como "invitada", como si la festejada perteneciera a la élite del espectáculo o a una familia de rancio abolengo en Tabasco.
Asimismo, el fisco debería revisar si los artistas involucrados reportaron sus ingresos y pagaron los impuestos correspondientes. En el mundo del espectáculo, nadie actúa de forma gratuita, a menos que exista un vínculo de amistad genuino y profundo con los anfitriones.
Si bien cada individuo es libre de gastar su patrimonio, cuando existen indicios de que los recursos provienen del erario, el escenario cambia: surgen suspicacias y dudas legítimas. Diversas versiones periodísticas señalan que Guerrero mantiene vínculos opacos con directivos de la paraestatal, particularmente con la subsidiaria Pemex Exploración y Producción (PEP).
Incluso se afirma que Marcos Torres Fuentes, subdirector de PEP, fue el padrino de la celebración. A Torres Fuentes se le señala de presuntamente "saquear" a la petrolera durante años mediante una red de contratistas —donde Guerrero Rojas figura como pieza clave— que simularía la ejecución de trabajos para obtener ganancias millonarias.
Guerrero Rojas es propietario de Petroservicios Integrales México, empresa que en 2023 obtuvo un contrato con PEMEX por aproximadamente 104 millones de dólares para servicios de exploración y mantenimiento de pozos.
La prensa nacional sostiene que la relación entre Guerrero y Torres Fuentes es el vínculo crítico que permitió la magnitud del evento en Tabasco. Resulta cuestionable que el funcionario encargado de supervisar la operatividad de los pozos mantenga un compadrazgo tan estrecho con uno de los contratistas más beneficiados de la región.
SOSPECHOSA BUENA SUERTE
La consolidación de esta empresa como proveedora predilecta de Pemex es notable. Diciembre de 2023 obtuvo un contrato de 104 millones de dólares para servicios integrales de hidrocarburos.
En 2019 recibió el contrato 641003824 por un monto de 2,119 millones 720 mil pesos para perforación de pozos.
Reportes indican que, junto a su socio Héctor Peralta Grappin, exalcalde de Comalcalco y miembro del PRD, las empresas del grupo han captado contratos que superan los 3,500 millones de pesos.
Estas adjudicaciones han sido cuestionadas por columnistas como Salvador García Soto, quien describe en El Universal una red de "nuevos ricos" en Tabasco favorecidos por su cercanía con la cúpula de la paraestatal.
Hasta el momento, PEMEX no ha emitido un comunicado oficial para deslindarse de Torres Fuentes o de las asignaciones a Guerrero Rojas tras el escándalo.
No obstante, fuentes internas, consultadas por medios impresos, sugieren que el Órgano Interno de Control podría iniciar una revisión de los contratos vigentes, motivada también por denuncias ciudadanas presentadas a través del sistema SIDEC.
Por otro lado, detractores han intentado vincular al gobernador Javier May Rodríguez con el contratista, afirmando erróneamente que asistió al festejo.
La realidad es que el mandatario se encontraba en la Ciudad de México participando en la reunión del Consejo Nacional de Morena. May Rodríguez permaneció en la capital el fin de semana y aprovechó el lunes para reunirse con el director general de Conagua, Efraín Morales López. Quienes sí asistieron al evento fueron el socio del contratista, Héctor "El Toro" Grappin, y el senador Sabino Herrera Dagdug.